El premio anual Julián Acuña, principal distinción que otorga la
Sociedad Cubana de Botánica (SOCUBOT), le fue conferido ayer a
cuatro investigadores con notables aportes al desarrollo de esa
disciplina científica en el país.
De manera póstuma el preciado galardón correspondiente al 2012,
fue entregado al doctor Ricardo Herrera, precursor del estudio de
las micorrizas en Cuba, académico titular de la Academia de
Ciencias, y creador principal del fertilizante MicoFert, capaz de
sustituir entre un 50 y un 80 % de los productos químicos
recomendados para diferentes cultivos.
También merecieron el reconocimiento las doctoras Ana María
Suárez, profesora del Centro de Investigaciones Marinas de la
Universidad de La Habana, autora de más de 60 nuevos reportes de
macroalgas para Cuba, y Leda Menéndez, del Centro Nacional de
Biodiversidad del CITMA, y con una vasta obra en el tema del
conocimiento y conservación de los manglares.
Asimismo fue distinguida la Máster en Ciencias Ramona Oviedo,
curadora naturalista del Instituto de Ecología y Sistemática, por
sus trabajos en el incremento, desarrollo y conservación de
colecciones botánicas preservadas, y la evaluación de especies
endémicas y amenazadas de extinción.
Durante la actividad, efectuada en el Memorial José Martí,
sesionó la Asamblea General de la SOCUBOT, y se conmemoró el Día del
Botánico Cubano.