La canciller Angela Merkel reconoció hoy la incapacidad de la
seguridad alemana para combatir el neonazismo y pidió perdón a
familiares de 10 personas asesinadas por seguidores de ese
movimiento, inspirado en la ideología de Adolfo Hitler.
Merkel admitió los fallos de sus servicios secretos en detectar
una célula de tres neofascistas que operaba desde los años 90 bajo
el nombre de Clandestinidad Nacionalsocialista y mató a nueve
inmigrantes y una policía entre 2000 y 2007.
Incluso algunos familiares estuvieron injustamente bajo sospecha
( ) Esto es especialmente angustiante. Les pido perdón por eso ",
aseveró la jefa de gobierno durante un acto en honor a las víctimas
realizado en el Konzerthaus (sala de conciertos) de Berlín.
Prometió también una profunda investigación sobre los crímenes y
un trabajo acucioso para evitar casos similares en el país, donde se
estima que existen casi 10 mil radicales fragmentados en partidos de
ultraderecha y grupúsculos violentos.
El caso salió a la luz en noviembre pasado y dos de los
perpetradores se suicidaron antes de ser arrestados.
La policía encarceló al tercer miembro de la banda y halló un
video con el personaje de la Pantera Rosa recorriendo el país y
reconstruyendo la pista del asesinato de ocho turcos, un griego y
una oficial alemana.
El mes pasado, los partidos con representación en la Cámara Baja
del Bundestag (parlamento) crearon una comisión para esclarecer cómo
la célula mató impunemente a sus 10 víctimas.
Dicha misión también deberá definir si hubo o no negligencia en
los servicios de seguridad ante sospechas de que se sabía sobre las
actividades de los neonazis.
Se cree que el grupo contaba con una extensa red de apoyo
posiblemente establecida en las localidades de Sajonia y Turingia,
advirtió Prensa Latina.