Las protestas contra el alto costo de la vida se extendieron hoy
a varias ciudades del departamento francés de ultramar La Reunión,
ubicado en el océano Índico, donde las autoridades pidieron
refuerzos policiales al gobierno central.
De acuerdo con informaciones publicadas aquí, por segundo día
consecutivo grupos de descontentos levantaron barricadas en el
suburbio de Chaudron de la ciudad de Saint-Denis, capital
departamental.
Similares acciones se extendieron también a otras urbes de la
isla, como Saint Beno t, localizada a unos 30 kilómetros al oeste, y
Port, en el sector este.
Las fuerzas de la policía utilizaron bombas de gas lacrimógeno
para tratar de despejar las calles, pero fueron repelidas con
piedras y otros objetos, indicó Prensa Latina.
Según la prefectura de Saint-Denis, grupos de personas
aprovecharon la ocasión para romper las puertas de varios negocios y
saquearlos, además de incendiar vehículos y algunos edificios
públicos.
Los problemas tuvieron su origen en el aumento al precio de los
combustibles, el cual causa a su vez un incremento en el valor de
las mercancías, el transporte y otros servicios.
Alrededor de 150 policías enviados como refuerzo desde París
deben comenzar a llegar este jueves a ese departamento, distante a
más de nueve mil kilómetros.
La Reunión tiene alrededor de 770 mil habitantes, la mayoría
concentrados en una decena de ciudades, de las cuales Saint-Denis,
Saint-Beno t, Port y Saint-André son las más populosas.
Como herencia del régimen colonial, carece de una infraestructura
productiva y sus principales actividades son la agricultura y una
débil industria turística, afectada por la lejanía del lugar.
El desempleo afecta a casi el 33 por ciento de las personas en
edad laboral, sobre todo a los más jóvenes.