A
la conmoción por la noticia le siguió una impresionante ola de apoyo
y amor popular. Los revolucionarios venezolanos escucharon la
explicación del Presidente Chávez, informándoles de primera mano y
con transparencia sobre su salud y la necesidad de una nueva
operación. Y de manera inmediata volvió a escucharse en todas partes
una suerte de respuesta colectiva: "Palante, Comandante".
Otra vez se pone a prueba en la hermana Venezuela esa relación,
humana y casi umbilical que ha crecido entre Chávez y el Pueblo. Lo
que le pasa al Presidente también le duele a la gente y viceversa.
Eso explica que desde el martes toda la vida noticiosa y emocional
del país ha girado en torno a la condición médica del líder,
expresándose en los medios de comunicación y en las calles, en las
redes sociales y en los mensajes móviles.
Chávez volvió a utilizar su cuenta de Twiter para responderles,
de manera muy familiar, en la tarde del miércoles: "Todo mi amor
para ustedes. Prometo que lucharé sin tregua por la vida. Viviré¼
¡Viviremos y Venceremos!".
Contrario al apoyo y el acompañamiento de los sectores populares,
reaparece la campaña mediática que trata de sacar partido a la
situación. Un despacho de la agencia que reproduce la línea imperial
especulaba en la tarde de ayer: "Ahora, el voluble líder socialista
y sarcástico crítico de Estados Unidos podría no tener otra opción
que designar a un sucesor".
Al respecto reflexionó de inmediato el ministro para la
Comunicación e Información, Andrés Izarra: "La ola de rumores sobre
la salud del Presidente, Hugo Chávez, impulsada por la derecha en
algunos medios de comunicación, intenta obstaculizar su candidatura
para los comicios del 7 de octubre. Lo que están buscando es romper
esa confianza y posibilidad de que Chávez pueda ser candidato y
darles una nueva paliza, como se perfila que va a ser. Creemos en la
palabra y la fuerza del Comandante: vivirá y vencerá".