Dirigentes del Partido Socialista Obrero Español (PSOE)
reivindicaron la figura de José Luis Rodríguez Zapatero, ante los
cuestionamientos de militantes de la agrupación política a su
gestión de la crisis, reveló hoy el diario El País.
Una veintena de exaltos cargos del anterior gobierno hicieron
público un documento, en el que, si bien llaman a hacer una
autocrítica tras la derrota del PSOE en las elecciones de noviembre
último, defienden la labor de Rodríguez Zapatero.
Bajo el título de Yo sí estuve allí, el texto pretende responder
a los firmantes del manifiesto Mucho PSOE por hacer, que el pasado
martes demandaron un cambio de rumbo de la otrora agrupación
gobernante, con vistas a su próximo congreso, fijado para febrero.
Los promotores del comunicado difundido este viernes por el
periódico madrileño ensalzaron los logros del todavía secretario
general del PSOE y reclaman el reconocimiento de toda la militancia
a sus dos mandatos (2004-2011), advirtió Prensa Latina.
Tenemos por delante mucho trabajo que hacer. Un trabajo político
que nos va a exigir inteligencia y un profundo ejercicio de
autocrítica, pero también un profundo ejercicio de responsabilidad,
subrayaron.
No sería decoroso que quien estuvo allí (en el gobierno) de
manera evidente, y cabe decir entusiasta, aspirase ahora a sugerir
lo contrario, reza el escrito, rubricado, entre otros, por los
exsecretarios de Estado Diego López Garrido y Soraya Rodríguez.
Las victorias son hijas de mil padres y las derrotas huérfanas,
pero muchos militantes del PSOE pensamos que esta derrota es tan
amplia como colectiva, agregó.
En contraposición, la plataforma Mucho PSOE por hacer censuró en
términos muy duros los errores cometidos por los socialistas, en
particular las impopulares medidas de ajuste decretadas por
Rodríguez Zapatero en mayo de 2010.
Este último manifiesto, que lleva la firma de los antiguos
ministros de Defensa Carme Chacón y de Justicia Francisco Caamaño,
reprocha, precisamente, la aplicación contra la crisis de políticas
ajenas a nuestra orientación ideológica.
Cuando tardamos en reconocer y llamar a la situación económica
con el mismo nombre que la llamaban los ciudadanos, perdimos ante
ellos buena parte de nuestro crédito, sostiene.