Homenaje estudiantil a la dignidad

LISANDRA FARIÑAS ACOSTA

Quizás para la "gran" prensa mundial lo sucedido este 27 de noviembre en las calles de La Habana no sea noticia. Probablemente intente silenciarlo, opacarlo, desvirtuar su esencia.

El estudiantado latinoamericano protesta; Europa se suma; miles de jóvenes claman justicia y educación pública, gratuita, de calidad; pero los dueños de la información callan también. Se empeñan en emborronar la historia de los pueblos y mostrarle al mundo caricaturas de sociedades aparentemente felices.

En este contexto, con más fuerza desconocen que nuestros estudiantes marchan libres por las calles defendiendo —no reclamando, como en el resto del orbe— los derechos que ya son suyos hace más de 50 años.

No importa el silencio. Cuba conoce a sus hijos; más de 15 000 de ellos marcharon ayer por la justicia, conmemorando el aniversario 140 del asesinato de los ocho estudiantes de Medicina, por el colonialismo español. Con el crimen, una página de odio se escribió contra la Isla, pero se forjó para siempre en la memoria del pueblo el sentido de respeto profundo a nuestros mártires y de compromiso con la historia.

Desde la Escalinata de la Universidad de La Habana, el pase de lista simbólico de los compañeros inmolados aquel noviembre de 1871 retumbó y pudo escucharse el ¡presente! de una juventud dueña de su proyecto social.

Entre vítores y estandartes agitados, parecía oírse la voz del Apóstol cuando sobre el sangriento crimen escribía: "Póstrense de hinojos, tiemblen de remordimiento, giman de pavor todos los que en aquel tremendo día ayudaron a matar".

Así habrán de postrarse y temblar ante la justicia mundial, todos los poderosos que callan, omiten o niegan el derecho a un mundo justo. (Fotos: Yaimí Ravelo, José M. Correa y Yander Zamora)

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir