El opositor Mohammed Basindwa emprendió hoy negociaciones para
formar un gobierno de unidad en Yemen, una gestión que parece
distanciarlo más de quienes mantienen las protestas para que sea
juzgado el presidente Alí Abdulah Saleh, indicó Prensa Latina.
Basindwa, un político independiente y ex canciller de Saleh,
recibió el encargo del vicepresidente y mandatario en funciones,
Abdo Rabbo Mansour Hadi, según un decreto promulgado el domingo como
parte del reciente acuerdo para la transición.
El próximo Ejecutivo sustituirá al que encabeza aún de forma
interina Alí Mohammed Mujawar y se mantendrá hasta la realización de
elecciones presidenciales y legislativas anticipadas, que el sábado
se confirmó tendrán lugar el 21 de febrero de 2012.
Funcionarios cercanos a Hadi precisaron que el primer ministro
designado deberá constituir en una semana un gabinete con
participación equitativa de miembros de partidos opositores de la
coalición Encuentro Común (EC) y del gobernante Congreso General del
Pueblo (CGP).
El trámite es parte de la iniciativa del Consejo de Cooperación
del Golfo (CCG) Pérsico, avalada por Estados Unidos y la Unión
Europea, que Saleh firmó el miércoles pasado en Arabia Saudita para
transferir sus poderes a Hadi, a cambio de inmunidad judicial para
él y su familia.
Según el plan del CCG, el mandatario pasará su poder a Hadi en el
plazo de 30 días para que éste encargue la formación de un gobierno
de unidad nacional con participación de la oposición y convoque a
elecciones generales en los siguientes dos meses.
Saleh, quien mantendrá durante la transición el título de
presidente de Yemen, firmó ayer desde Estados Unidos una amnistía
para miles de yemenitas arrestados en los 10 meses de protestas
antigubernamentales.
Un portavoz del CGP indicó que se concedió el perdón para todos
aquellos que cometieron errores durante la crisis, excepto quienes
estuvieron involucrados en el ataque con una bomba en junio pasado
contra la mezquita del palacio presidencial.
Aquel atentado provocó severas heridas y quemaduras a varios
funcionarios y al propio Saleh, quien tras estar convaleciente tres
meses en Arabia Saudita, recibe ahora tratamiento en Estados Unidos.
El vicepresidente Hadi también ordenó el domingo la retirada de
las tropas de las calles de Sanaa (otro punto del acuerdo del CCG),
pese a que prevalecen manifestaciones de quienes exigen que el
mandatario responda ante la justicia por los muertos durante las
protestas.