Debido a la disparidad de soluciones mostrada por los modelos en
lo referido a la futura trayectoria y fuerza del huracán Rina, y su
relativa cercanía a la región occidental de Cuba, el Centro de
Pronósticos del Instituto de Meteorología mantendrá una estrecha
vigilancia sobre el comportamiento de este organismo ciclónico
tropical.
El sistema se debilitó ayer al interactuar con fuertes vientos de
componente suroeste en la atmósfera superior, y esa tendencia
pudiera continuar en las venideras 24 a 48 horas, de persistir esa
condición desfavorable para su desarrollo en el extremo sudeste del
Golfo de México, indicó el doctor en Ciencias José Rubiera.
Según comentó el especialista, habrá que ver cómo su estructura
sale de tan adverso entorno, y el daño que antes le pueda ocasionar
la interacción con tierra, si en definitiva cruza sobre o muy cerca
de la porción nordeste de la Península de Yucatán.
De hacer el esperado giro hacia el nordeste en una latitud por
debajo de la prevista, el panorama cambiaría y la probabilidad de
sufrir algún tipo de incidencia en el occidente del país durante el
fin de semana sería mayor, manifestó.
A las seis de la tarde de ayer Rina mantenía la condición de
huracán Categoría Uno en la escala Saffir-Simpson, con vientos
máximos sostenidos de 140 kilómetros por hora, y presión mínima
central de 979 hectopascal. Estaba situado a unos 265 kilómetros al
sursudeste de la isla de Cozumel, en México.