Más de 200 muertos y unos mil 300 heridos causó un sismo de 7,2
grados en la escala Richter, en el sur de Turquía, según un balance
oficial de las víctimas, actualizado hoy.
De acuerdo con funcionarios del gobierno, el número de fallecidos
tiende a incrementarse, mientras continúan las labores de las
brigadas de rescate.
La más reciente actualización de los datos, cifra en 264 los
muertos por el terremoto que sacudió el domingo la ciudad de Ercis y
otras localidades de la provincia de Van, en el Kurdistán, según el
ministro de Interior, Idris Naim Sahin.
Varias réplicas del seísmo se registraron también en otras zonas
del sur del territorio turco, donde trabajan intensamente equipos de
salvamento en busca de sobrevivientes y en el auxilio de lesionados,
explicó, por su parte, el viceprimer minsitro Besir Atalay.
Precisó que los organismos pertinentes instalaron tiendas de
campaña, hospitales móviles y distribuyeron alimentos a los
damnificados, en tanto expertos tratan de llegar a decenas de
personas que quedaron atrapadas bajo los escombros.
Médicos, personal sanitario de apoyo y más de mil agentes de
rescate de diversas partes del país viajaron a la zona de la
tragedia, junto con vehículos, ambulancias y maquinarias.
Unos 970 edificios y numerosas viviendas se derrumbaron tras el
intenso movimiento telúrico, además de los daños ocasionados a las
carreteras, según reportes de las cadenas de televisión.
Se cree que todavía hay personas atrapadas en unas 40
edificaciones residenciales en Ercis (unos 74 mil habitantes), la
más afectada por el terremoto, indicó el periódico Hurriyet Daily
News. Hasta la mañana de este lunes se produjeron más de 20 fuertes
réplicas en la región.
El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, prometió una mayor
ayuda del Ejército y del gobierno. No dejaremos a ningún ciudadano
en el frío, aseguró.
A pesar de que Turquía anunció que tenía la situación bajo
control, las autoridades aceptaron la ayuda de Rusia, Irán,
Azerbaiyán y Bulgaria.
Otros gobiernos como los de Reino Unido, Grecia, Pakistán,
Irlanda, Estados Unidos, Polonia, Hungría, China, Chipre, Ucrania,
Georgia, Canadá, Corea del Sur, Japón y Suiza trasladaron sus
condolencias a Ankara, además de ofrecer apoyo.
Por su situación geográfica Turquía se haya comprendida dentro
del cinturón Transasiático, una de las zonas más sísmicas del
planeta. Hasta la fecha el más devastador de esos fenómenos ocurrió
en 1939, en Erzincan, con saldo de 45 mil muertos.
El terremoto de Izmit, en 1999, ocasionó más de 17 mil víctimas
mortales. La propia región de Van fue sacudida por un sismo en 1976
que dejó unos cuatro mil muertos, reportó Prensa Latina.