Los conductores de una veintena de sindicatos pertenecientes al
sistema de transporte público en Chile iniciaron hoy una huelga por
tiempo indefinido en rechazo a medidas laborales y salariales,
indicó Prensa Latina.
El presidente de la agrupación gremial en la zona norte de esta
capital, Oscar Espinoza, denunció que los chóferes de buses del aquí
conocido como Transantiago fueron perjudicados por intereses
empresariales.
Se refirió en particular a cambios de operadores, acompañados de
despidos de líderes sindicales, disminución salarial y marginación
de trabajadores mayores de 60 años de edad.
Precisó que pertenecían a la empresa Buses Gran Santiago, cedida
por el gobierno a la compañía Carbus y la nueva administración
decidió rebajar los salarios en más del 30 por ciento sin respeto
alguno a los contratos laborales establecidos.
Informó Espinoza que desde hace tres meses se pidió al gobierno
una mesa de trabajo y no han sido atendidos, por lo que decidieron
ir a la huelga a partir de las 00:00 (hora local) de este lunes.
De hecho, una docena de terminales de buses de la zona norte
metropolitana amaneció paralizada, mientras en horas tempranas se
observaba congestión de público en paraderos de buses de la capital.
La reacción de La Moneda llegó de manos del ministro de
Transporte, Pedro Pablo Errázuriz, quien le atribuyó al paro un
carácter vandálico, de "matonaje". Son un grupo piquetero, de
dirigentes, de vándalos contra los cuales nos vamos a querellar,
dijo.
Las acciones vandálicas tienen consecuencias y nosotros nos vamos
a encargar de que así sea, enfatizó.