El hallazgo en Sirte de 53 cadáveres con las manos atadas reveló
este lunes nuevas atrocidades cometidas por los insurgentes
autoproclamados gobernantes de Libia, cuya imagen ya quedó empañada
con el asesinato del exlíder Muamar El Gadafi.
Activistas de una organización humanitaria internacional y libios
residentes en Sirte notificaron este lunes la localización de 53
restos humanos con tiros de gracia en el hotel Mahari de esa ciudad,
ubicado en un área que había sido tomada hace una semana por tropas
sublevadas, reporta Prensa Latina.
Vecinos en la localidad con costas al mar Mediterráneo, donde
nació y murió ejecutado extrajudicialmente El Gadafi el pasado
jueves, identificaron algunos de los fallecidos como vecinos de la
urbe y combatientes leales al exmandatario.
Según el grupo humanitario, los cadáveres fueron hallados este
domingo en avanzado estado de descomposición, apilados en el
inmueble abandonado, donde eran colocados en bolsas por unos 20
moradores que regresaron a sus hogares tras finalizar los combates
allí.
En base al nivel de deterioro de los cuerpos, los investigadores
determinaron que los 53 hombres fueron abatidos entre el 13 y el 19
de octubre pasado, la etapa más cruenta de los combates callejeros
allí.
Además de las manos atadas a la espalda, los cuerpos mostraban
varias heridas de bala, y algunos el tiro de gracia, lo que hace
pensar que fueron linchados durante la ofensiva de los insurrectos
procedentes de Misratah que capturaron esa parte de la ciudad.
La denuncia hecha este lunes ocurrió un día después de que el
jefe del autonombrado Consejo Nacional de Transición (CNT), Mustafa
Abdul Jalil, invocó en Benghazi postulados de paz, tolerancia y
reconciliación del Islam al declarar la supuesta liberación del
país.
El discurso en el que Jalil ratificó que la Sharia o Ley
Musulmana será fuente de derecho en la que describió como nueva
Libia, afloró mientras en Misratah continuaba el espectáculo
deprimente de exhibición de los restos de El Gadafi y su hijo,
tolerado por el CNT.
De hecho, los insurgentes siguen brindando reportes
contradictorios sobre la forma en que murió El Gadafi, pese a que la
autopsia demostró que fue de un disparo en la cabeza y nuevos videos
lo mostraron vivo, al igual que su hijo Muatassim, que segundos
después apareció tendido.
En un mensaje difundido anoche por medio de su abogado, Saadi El
Gadafi, otro de los hijos del exlíder, se declaró impactado e
indignado por la viciosa brutalidad mostrada por los hombres del CNT
contra su padre y su hermano.
Añadió que las declaraciones contradictorias del CNT justificando
esas ejecuciones bárbaras y el grotesco abuso de los cadáveres deja
claro que nadie afiliado al antiguo gobierno recibirá un juicio
justo en Libia ni justicia por los crímenes que se cometan contra
ellos.