La decisión presidencial de re-formular la Constitución
constituye el comienzo de una transición para convertir a Siria en
un país moderno, democrático que sirva de modelo en la región,
coinciden académicos, juristas, políticos y otras personalidades.
Esta semana el comité creado por el presidente Bashar al-Assad el
pasado día 15 sostendrá una primera reunión de coordinación para
definir el cronograma de trabajo a fin de completar el borrador de
la nueva Carta Magna, para lo cual tiene cuatro meses. Con
posterioridad, la propuesta sería sometida a un referendo popular,
reporta Prensa Latina.
Ese panel lo preside Mazhar al-Anbari y lo integran otros 28
miembros. Incluso, la Asamblea Popular sugirió al ejecutivo aplazar
la fecha de las elecciones a los gobiernos locales, prevista
inicialmente para el 12 de diciembre, para que se pueda completar
antes la formulación de la nueva Constitución.
Tal determinación forma parte del programa integral de reformas
que emprendió el gobierno sirio, para satisfacer las aspiraciones y
esperanzas de todo el amplio espectro de la sociedad.
Siria posee una población de unos 22 millones y medio de
habitantes; alrededor del 80 por ciento de ella es de confesión
musulmana sunita y el resto shiita alauita y cristiana. El 90 por
ciento es de ascendencia árabe y el otro 10 por ciento kurda y
armenia.
El gobierno lleva a cabo este proceso, que incluye elecciones
locales y legislativas, además de una apertura a la creación de
partidos por la oposición nacional, bajo una incisiva campaña
mediática, política y económica por Occidente y varios estados del
mundo árabe, en particular Catar y Arabia Saudita.
Citado por la agencia de noticias SANA, el decano de la Facultad
de Leyes de la Universidad de Damasco, Dr. Mohammad Wassel, señaló
que tal decisión cumple los requisitos de una reforma integral, ya
que la Constitución es la base del sistema y de las políticas y
principios de un país, además de garantizar los derechos y
libertades básicas.
El nuevo documento, cuya versión vigente es la de 1973, deberá
asegurar oportunidades equitativas, así como el orden democrático,
agregó el facultativo.
Por su lado, el jefe de la Iniciativa Nacional de los Kurdos
Sirios, Omar Osi, dijo que reformular la Constitución es la parte
esencial del proceso y expresó su esperanza de que tenga un impacto
positivo en la economía.
Citado también por SANA, el vocero de la Red Siria de Derechos
Humanos, Ahmad al-Khazem, manifestó que su organismo ve la formación
del comité constitucional como un paso positivo y constructivo, y
expresión óptima de democracia popular.
En opinión del abogado Radi al-Mahmid, de la ciudad de Aleppo, la
más importante del país en términos económicos, la enmienda
constitucional ayudará a mejorar la vida política, legal y social, y
servirá para consolidar la unidad nacional.
Desde Hama, el jurista Mohammad al-Abbas indicó a SANA que
cualquier enmienda a la Constitución deberá preservar las normas,
directrices y principios de la nación Siria, así como sus estatutos
y postura en la defensa de las aspiraciones panárabes.
El proceso constitucional que se abre permitirá a todos los
grupos sociales jugar su papel en la construcción de Siria, y
asegurar que se preserven los logros y normas alcanzados hasta
ahora, consideró el Dr. Mohammad Yehea, rector de la Universidad de
Tishreen en la provincia de Lattakia.
Refleja la seria intención del presidente Bashar al-Assad y de su
administración en impulsar el proceso de reformas que responda al
desarrollo económico, social y político de la nación siria, acotó el
abogado Mustafa Khawatmi.