Impulsada por el desarrollo constante de la industria turística
cubana, hoy la infraestructura para este sector constituye una de
las más importantes preocupaciones para las autoridades, sobre todo
en esta capital.
El delegado del Ministerio de Turismo (Mintur) en La Habana,
Ramón Zamora, agregó que este resultó uno de los temas centrales
durante la IV Conferencia del Sindicato de Trabajadores de Hotelería
y Turismo en esta parte de la isla, informó Prensa Latina.
Aseguró que ante el crecimiento sostenible del turismo en el país
y la necesidad de garantizar un servicio de alta calidad, los planes
incluyen el mantenimiento y rescate de la planta hotelera, junto a
las nuevas construcciones.
Sobre ese particular señaló la intensa labor para recuperar el
Hotel Capri, con la finalidad de terminar las obras el año próximo.
Esa instalación, dijo, dispondrá de aire acondicionado central, y
su reaparición permitirá niveles de comodidad superiores, en
correspondencia con las normas internacionales. El Capri abrió sus
puertas en los años 50 del pasado siglo.
Zamora se refirió a avances en las reparaciones de hoteles como
Arenal, antiguo Itabo, de las playas del este de la capital, en
Santa María del Mar; trabajos en las cabañas Alborada del Hotel
Comodoro y la remodelación de habitaciones, ascensores y áreas del
Hotel Habana Libre.
Otro de los veteranos hoteles cubanos, el Habana Riviera, tendrá
un proceso de reparación total, lugar histórico que en su momento
fuera una suerte de puesto de mando de la mafia estadounidense en
los años 50.
Además, prevén un Plan de Desarrollo para las playas del este,
Santa María y Guanabo, con fuerte afluencia de turistas, tanto
nacionales como extranjeros.
Ese programa inversionista incluye la restauración del Hotel
Lincoln de Centro Habana, notorio por el secuestro allí del famoso
corredor argentino de Fórmula 1 Juan Manuel Fangio, en el siglo
pasado, a manos de un comando revolucionario en lucha contra la
dictadura de Fulgencio Batista.
Estos propósitos de las autoridades permitirán mantener el brillo
de instalaciones conocidas internacionalmente y de esta manera
ofrecer un toque de distinción a la ya creciente industria turística
cubana, en la cual la capital constituye una buena parte del sector.