La presidenta Dilma Rousseff afirmó este miércoles que Brasil
defiende un acuerdo global, abarcador y ambicioso para combatir el
cambio climático en el marco de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU).
Para eso, resulta necesario que los países asuman las
responsabilidades que les tocan, apuntó Rousseff al inaugurar el 66
período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, convirtiéndose
así en la primera mujer en pronunciar el discurso de apertura de ese
organismo, reporta Prensa Latina.
Recordó que Brasil presentó una propuesta concreta, voluntaria y
significativa de reducción de las emisiones de gases efecto
invernadero durante la Cumbre de Copenhague, Dinamarca, en 2009.
"Esperamos poder avanzar ya en la reunión de Durban (Suráfrica),
apoyando los países en desarrollo en sus esfuerzos de reducción de
emisiones y garantizando que los países desarrollados cumplan sus
obligaciones, con nuevas metas en el Protocolo de Kyoto, más allá de
2012", subrayó.
Destacó que Brasil tendrá la honra de ser sede de la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable, Río+20, en
junio del próximo año. En ese sentido, reiteró la invitación a todos
los jefes de estado y o gobierno para que asistan a ese encuentro.
Al comenzar su discurso, Rousseff señaló que "por primera vez en
la historia de las Naciones Unidas, una voz femenina inaugura el
debate general. Es la voz de la democracia y de la igualdad
ampliándose en esta tribuna que tiene el compromiso de ser la más
representativa del mundo".
Tras decir que con humildad personal, mas con justificado orgullo
de mujer, vive ese momento histórico, la mandataria refirió que
comparte esa emoción con más de la mitad de los seres humanos del
Planeta que como ella nacieron mujer, y que con tenacidad están
ocupando el lugar que merecen en el mundo.
Expresó su seguridad de que éste será el siglo de las mujeres.
Más adelante, destacó que en esa tribuna representa a todas las
mujeres del mundo, anónimas, que pasan hambre y no pueden dar de
comer a sus hijos, aquellas que padecen dolencias y no pueden
tratarse, las que sufren violencia y son discriminadas.
"Junto mi voz a las voces de las mujeres que osaron luchar, que
osaron participar de la vida política y de la vida profesional, y
conquistaron el espacio de poder que me permite estar aquí hoy",
puntualizó la presidenta brasileña.