Decenas de organizaciones sociales españolas participarán hoy en
la denominada marcha laica en protesta por el elevado coste de la
visita del papa Benedicto XVI a esta capital, en momentos de
drásticos recortes presupuestarios.
Los manifestantes colmarán emblemáticas sitios del centro de
Madrid, un día antes de la llegada del Sumo Pontífice, para
participar en la Jornada Mundial de Juventud que reúne desde ayer a
cerca de un millón de peregrinos de casi todo el mundo, informó
Prensa Latina.
La marcha llegará a las plazas de Tirso de Molina, Cibeles y la
Puerta del Sol, el mismo itinerario que exigieron sus organizadores
a las autoridades madrileñas.
Asociaciones laicas, organizaciones sociales, sindicatos y
partidos políticos izquierdistas expresan el descontento con la
visita papal, la cual critican por estar financiada con recursos del
erario público español.
"De mis impuestos, al papa cero" y "Por un Estado laico" son
precisamente los lemas principales de la protesta, donde también
tomará parte el denominado movimiento social 15-M de indignados en
España.
En la capitalina plaza del Descubridor Diego de Ordás, los
activistas del 15-M recogieron firmas de ciudadanos españoles en un
documento en el cual se podía leer que el gasto por la visita del
Obispo de Roma, estimado entre 50 y 60 millones de euros, equivale a
los recortes en educación.
Los grupos de inconformes califican de inconcebible el viaje
Pontífice, en momentos de una delicada coyuntura económica y
financiera para España, cuya tasa de desocupación sobrepasa el 20
por ciento de la población económicamente activa.
No estamos organizando protesta contra el Papa, sino quejándonos
de un evento que es muy caro en tiempos de crisis y desempleo
elevado", subrayó Evaristo Villar, sacerdote miembro del grupo Redes
Cristianos, inscripto en la marcha.
La población rechaza con énfasis las reducciones especiales del
transporte público para los peregrinos que visitan la ciudad,
mientras a los residentes le subieron este mes el precio del billete
sencillo de metro u ómnibus en un 50 por ciento.
En principios, 140 organizaciones asumieron la convocatoria,
unido a grupos del movimiento 15-M de indignados.