La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó este martes que
el fortalecimiento del mercado interno constituye una de las formas
para disminuir los efectos en el país de la actual crisis financiera
internacional.
Sabemos que vivimos en un mundo en el cual estamos viendo la
turbulencia que afecta a los mercados internacionales, dijo.
Rousseff manifestó su convencimiento de que la actual crisis
proviene de la iniciada en 2008, que no fue bien solucionada por los
países desarrollados, reporta Prensa Latina.
Al participar en la firma de un acuerdo entre los poderes
Ejecutivo y Legislativo para impulsar un proyecto de ley en favor de
la creación de micros y pequeñas empresas, la mandataria volvió a
destacar la preparación de Brasil para enfrentar la actual
coyuntura.
"Somos un país más fuerte aún para enfrentar la crisis que está
revolucionando las bolsas en el resto del mundo", precisó Rousseff.
Mencionó que, para ello, el país dispone de 350 mil millones de
dólares de reservas y los más de 420 mil millones de reales (unos
262 mil 500 millones de dólares) de lo que llamó reservas
necesarias.
Pero, apuntó, el gran enfrentamiento de la crisis no se da en ese
aspecto, sino en la reafirmación del mercado interno, en la
reafirmación de las oportunidades que seamos capaces de crear en
Brasil y, obviamente, con destino a las exportaciones.
"Ese mercado interno, esos millones de empresarios, de grandes
empresarios con pequeños negocios, son cruciales para que tengamos
la fuerza de un tejido social y de un país que cuenta,
fundamentalmente, con sus propias fuerzas", subrayó.
Insistió que su gobierno está atento a la situación internacional
y ha tomado todas las medidas necesarias para fortalecer la
economía, para estimular la actividad productiva, para preservar la
creación de empleos y no apartarse ni un milímetro de su modelo de
desarrollo.