Muchos países pobres incumplirán sus objetivos de reducir el
hambre para 2015, afirmó el nuevo director general de la
Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO), José Graziano Da Silva.
El brasileño, electo para el cargo el pasado domingo, reconoció a
la prensa que "muchos países pobres no podrán cumplir las metas
fijadas" por Naciones Unidas de reducir para dentro de cuatro años a
la mitad el número de personas que padecen hambre.
Da Silva se refería a uno de los compromisos fijados en el año
2000 por los 192 países miembros de la ONU en los Objetivos de
Desarrollo del Milenio, específicamente el referido a rebajar para
esa fecha en 50 por ciento la población hambruna, estimada en cerca
de 400 millones de seres humanos.
En su opinión muchas naciones pobres, donde las necesidades y
urgencias son mayores", no podrán alcanzar el fin trazado.
Subrayó que faltan recursos y cooperación internacional para
apoyar a esos países más frágiles, los cuales por sí solos no pueden
cumplir lo acordado.
Para la erradicación del hambre, enfatizó, no hace falta inventar
la rueda, sino ejecutar programas ya conocidos, como aumentar la
productividad de la agricultura familiar y desarrollar los mercados
locales de alimentos, dirigidos a lograr la seguridad alimentaria.
Da Silva es el primer latinoamericano en encabezar la FAO, cargo
que asumirá el venidero primero de enero de 2012, informó Prensa
Latina.