El ministerio público de Bolivia emitió una orden de captura
internacional contra el acaudalado empresario Branko Marinkovic,
entre otros implicados en el caso de la célula terrorista
neutralizada en 2009 en Santa Cruz.
De acuerdo con el fiscal a cargo del caso, Marcelo Soza, ya está
cursada la nota a la Policía Internacional (Interpol) para que
proceda con uno de los acusados por financiar a la banda con planes
separatistas, que lideró el boliviano croata Eduardo Rósza Flores,
abatido en una operación en abril de 2009 en el Hotel Las Américas.
Junto a Rózsa Flores murieron Michael Dwyer y Árpad Magyarosi,
mientras fueron detenidos Mario Tadic y El Toasó
Marinkovic permanece en Estados Unidos hacia donde fugó el año
pasado, además de otros implicados como Guido Nayar, Hugo Achá y
Alberto Melgar, quienes también serán incluidos en esa orden,
precisó Soza, al ser declarados rebeldes en el proceso que se sigue
en su contra.
Además de Marinkovic, expresidente del Comité Cívico de Santa
Cruz, hay acusadas otras 38 personas por terrorismo y alzamiento
armado.
La banda de mercenarios pretendía armar una guerra civil para
dividir Bolivia e independizar a Santa Cruz, informó Prensa Latina.
El Ejecutivo también considera que la célula terrorista no vino
por su cuenta a Bolivia, sino que fue traída por un grupo de
personas, entre ellos empresarios, que financiaban económicamente
las actividades irregulares de Rózsa Flores.
Entre los planes de la célula terrorista estaba tomar la Octava
División de Ejército, en Santa Cruz, y desencadenar luego una
revuelta con el magnicidio del presidente Evo Morales, según
testimonios acopiados entre los imputados.
La banda pretendía invertir 20 millones de dólares en comprar
armas altamente destructivas, como misiles, para encender una guerra
civil en Bolivia, según el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti.