El Royal Hunting Palace, de Stupinigi, en las afueras de la
ciudad transalpina, y Piazza Castello, en el centro de la urbe, se
convertirán en las capitales del tiro con arco durante una semana,
pues buscarán puntería en las modalidades de compuesto y recurvo 571
exponentes de 87 países, la cifra más alta de estas lides, superando
la anterior de Leipzig, Alemania 2007.
Por Cuba enfocarán vista y mente en las dianas las tres mejores
figuras del momento, Juan Carlos Stevens, Larissa Pagán y Hugo
Franco, quienes se han marcado un tope bien alto: regresar a la Isla
con algún boleto olímpico.
El reto es un hecho, máxime si tenemos en cuenta que los
antillanos no tirarán en la competencia colectiva, la cual otorga 24
plazas a Londres, quedando disponibles solo ocho cupos para el resto
de los arqueros repartidos en la lid individual.
Si tomamos como referencia la más reciente fase de la Copa del
Mundo de Antalaya, Turquía, a inicios de junio, las naciones con más
posibilidades en los duelos por equipos son Estados Unidos, Sudcorea,
Ucrania y México, aunque no es prudente descartar a indios,
alemanes, italianos, británicos y franceses.
De cualquier forma, en el certamen individual a los antillanos no
les queda otra que hilar fino y poner en práctica todo lo ejercitado
en el Centro de Entrenamiento Giraldo Córdoba Cardín, donde pasaron
revista a cada una de las técnicas pese al fuerte viento por la
cercanía del mar y el sol de frente.
"Lo más importante es que mantengan la concentración lo mismo en
la postura inicial, el agarre de la flecha, la apertura del arco, la
localización de la diana o en el momento del disparo, cada instante
influye a la hora de competir", afirmó el entrenador Vladimir
Quintas.
No obstante, para lograr la armonía perfecta de estos detalles no
bastan las eternas jornadas de preparación, pues en el certamen
otros factores como la presión influyen decisivamente en el
desenlace final. Dicho handicap puede conspirar en Italia
contra Larissa y Franco, quienes aún no acumulan gran experiencia en
torneos foráneos.
El pinareño, con tan solo 19 abriles, debuta en lides
internacionales y la chica tampoco cuenta con demasiadas horas de
vuelo, aunque anda en excelente forma, sobre todo por la motivación
de recibir un "arma" nueva hace menos de un mes.
"Me siento más cómoda, este arco tiene mayor potencia y estoy
perfectamente adaptada. He mejorado por día y puedo ejecutar las
acciones sin contratiempos", expresó la santiaguera días antes de
partir hacia Turín.
Pese a la enorme proyección de estos jóvenes, Stevens, con 42
años, sigue a la cabeza de la escuadra, al margen de ser el único
con rodaje en citas universales tras su incursión en Riom, Francia,
en el lejano 1999 y en Leipzig’07, donde perdió en la ronda de 64
con el mexicano Luis Eduardo Vélez.
El indómito goza de precisión, pulso y fuerza suficientes para
dar la clarinada e incluirse en los Juegos, donde tiene intenciones
de rubricar otra actuación como la de Beijing’08, cuando quedó
quinto tras caer, en cerradísimo duelo con el sudcoreano fuera de
serie Kyung-Mo Park.
"Clasificar nuevamente sería lo máximo y un gran logro para el
tiro cubano, que disfruta de buena salud, pues los bisoños tienen
tremenda proyección y muy pronto podrán obtener resultados en
competencias de nivel", dijo el santiaguero, que piensa guardar las
flechas tras la cita estival.
Pero ahora no toca pensar en despedidas, Stevens, como Larissa y
Franco, buscará un resultado óptimo y la superación personal, que a
la postre es la clave de este deporte.