La confluencia del legado político de José Martí y Antonio Maceo
y su vigencia como fuente nutricia de la ideología de la Revolución
fueron puestas de relieve durante la inauguración este martes de las
II Jornadas Maceístas, auspiciadas por la Unión de Escritores y
Artistas de Cuba, para difundir y promover la vida y obra del Titán
de Bronce y de la familia Maceo-Grajales.
"Ser maceísta es ser martiano; ser martiano es ser maceísta": de
ese modo sintetizó Jorge Risquet, miembro del Comité Central del
Partido, la perspectiva desde la cual los cubanos de estos tiempos
asumen las contribuciones seminales de ambos próceres.
Al doctor Eduardo Torres Cuevas, presidente de la Academia Cubana
de Historia, correspondió la apertura del evento, con una
conferencia en la que insistió en la necesidad de estudiar con mayor
énfasis el entorno familiar y social que favoreció la germinación de
un pensamiento liberal radical en los Maceo Grajales, sobre todo en
Antonio.
Luego, un panel abordó diversas aristas del hombre inclaudicable
de Baraguá. El coronel retirado Hugo Crombet, descendiente del
general Flor Crombet, explicó los resultados de sus investigaciones
en torno al atentado que sufriera Antonio en San José de Costa Rica
y que casi le cuesta la vida. El doctor René González Barrios
disertó acerca del respeto como militar, por su bravura y su ética
combativa, generó el héroe de Mal Tiempo y Peralejo entre varios
jefes y altos oficiales del ejército colonial.
El escritor y periodista Pedro de la Hoz puso de relieve aspectos
cívicos de la conducta de Maceo, útiles para la formación ideológica
de las nuevas generaciones. El doctor Abelardo Padrón, biógrafo de
José Maceo, trazó un esbozo de las cualidades políticas y humanas
del llamado León de Oriente.
Durante la velada se reconocieron los valores de los estudios
maceístas precedentes, entre los que destacan los de José Luciano
Franco, Raúl Aparicio y José Antonio Portuondo.
Se hallaban presentes el poeta Miguel Barnet, miembro del Comité
Central y presidente de la UNEAC; y Rafael Bernal, viceministro
primero de Cultura.