TEGUCIGALPA, 25 mayo.— Los más de 700 mil hondureños que han
padecido dengue clásico alguna vez en su vida están en riesgo de
contraer la variante hemorrágica, alertó hoy la doctora Roxana
Araujo, jefa del Programa Nacional en la Secretaria de Salud.
Esta cifra no es para poner en pánico a la población, pero sí
para que no se dejen de tomarse las medidas preventivas a fin de
erradicar el agente transmisor de la enfermedad, el mosquito Aedes
aegypti, amplió.
Toda persona que haya padecido este virus está expuesta a
contagiarse con el dengue hemorrágico, padecimiento por el cual
aumentan los riesgos de muerte, precisó la doctora Araujo.
Honduras disminuye en casi 75 por ciento los casos de dengue
durante los primeros cinco meses del 2011, en comparación con igual
período del año anterior, según Araujo.
Hasta mayo en el país se reportaron más mil 555 casos del virus,
y solo cinco del dengue hemorrágico, además de ninguna muerte,
precisó la funcionaria.
La mitad de esos enfermos se ubicaron en la capital y en el
departamento de San Pedro Sula, aunque en ciudades del sur,
occidente y norte se registró una alta incidencia.
Según Araujo, deben reforzarse las acciones de prevención en la
actual temporada lluviosa, período que se extiende hasta el mes de
noviembre y en el cual el vector de la enfermedad suele reproducirse
más fácilmente.
En el 2010 el país tuvo un total de 83 muertos y 66 mil casos
confirmados, y resultó la segunda nación de Latinoamérica, después
de Brasil, con mayor incidencia de la pandemia.
La pobreza y el cambio climático son dos de las principales
causas de la expansión del dengue por la región, asegura la
Organización Panamericana de la Salud.