La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)
reitera este lunes su alerta sobre la amenaza que representa para
las economías de la región la alta volatilidad registrada en los
precios de los productos básicos.
Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de ese organismo dependiente
de la ONU, profundizó en el tema, al impartir una conferencia en
Buenos Aires, capital de Argentina, a propósito de una reunión de
las autoridades ministeriales del llamado G-20: foro de los 19
países más industrializados, más la Unión Europea.
La titular agregó que la escalada en los precios de los productos
agrícolas, minerales y energéticos en los últimos meses, genera
incertidumbre y representa para las naciones un freno a la inversión
y acumulación sostenida de capacidades tecnológicas y productivas.
Bárcena calificó de desafío la creación de políticas económicas
en América Latina, frente al actual incremento de los precios, según
reporta la Agencia de Información Nacional.
Igualmente, recalcó que las consecuencias del fenómeno dependerán
para cada país de su condición de exportadores o importadores netos
de estos productos.
El incremento de las cotizaciones repercute en el aumento de las
presiones inflacionarias, minimiza el consumo de alimentos por los
segmentos más pobres de la población y genera desequilibrios
insostenibles en las economías de los países, comentó la máxima
representante de la CEPAL.
Es preciso, además, implementar políticas encaminadas a paliar la
referida escalada en los sectores del comercio, producción y
macroeconomía, indicó la funcionaria.
Tales medidas podrían disminuir la escasez de alimentos en países
importadores, reducir la vulnerabilidad en la demanda de consumo,
preservar la competitividad industrial, fomentar el empleo y
controlar la inflación.