Las fuerzas policiales de Irak volvieron a ser este lunes el
blanco principal de una serie de atentados con bombas que provocaron
al menos dos muertos y 30 heridos, además de daños a un destacamento
militar estadounidense.
Fuentes de seguridad reportaron que un taxista pereció y su
cliente resultó lesionado cuando una bomba trampa pegada a su
vehículo explotó mientras circulaba por el distrito Al-Bakriya del
norte de Bagdad, en tanto un ataque similar ocasionó ocho heridos,
incluidos tres policías, reporta Prensa Latina.
Ese segundo atentado ocurrió en el barrio de Al-Kathimiya,
también en la zona norte de la capital, y estuvo antecedido por la
detonación de un carro bomba cerca de una tienda de venta de alcohol
en la zona este de Zayouna, con alto balance de daños, pero sin
víctimas.
Bagdad ha sido escenario de numerosas explosiones causadas por
artefactos explosivos, carros bomba y otros ataques que sólo este
domingo provocaron 13 decesos y 74 heridos, la mayoría civiles,
aunque también policías y militares, según autoridades de salud.
De hecho, dos soldados de las fuerzas ocupantes estadounidenses
perdieron la vida ayer y otros dos quedaron gravemente lesionados
como consecuencia de la detonación de un artefacto en Amiriyah, un
distrito del centro bagdadí.
Este lunes, una mujer fue herida leve por un bombazo que tenía
como objetivo una caravana de blindados del Ejército de Estados
Unidos en un área desértica del oeste de la demarcación de Basora
(sur).
Asimismo, la policía iraquí lamentó la muerte de un oficial y las
heridas de otro durante el ataque a un puesto de control por tres
hombres armados a bordo de un vehículo civil en el llamado Kilómetro
70 de Qaim, provincia occidental de Al-Anbar.
Según fuentes militares, tres efectivos de las fuerzas armadas
iraquíes, incluido un teniente, resultaron lesionados por una bomba
que destruyó una patrulla en pleno centro de Mosul, cabecera de la
septentrional Nínive.
En la también norteña ciudad de Kirkuk, el director de la policía
de la región de Al-Rashad, mayor Ahmed Abdul-Ghafour, salió ileso de
un atentado con un carro bomba que impactó contra su caravana,
matando a dos civiles e hiriendo a otros 14.