La erupción del volcán islandés Grímsv, provocó este lunes el
cierre del espacio aéreo de Islndia.
De acuerdo con la Oficina Meteorológica Islandesa, la nube de
ceniza que emerge desde el pasado sábado se eleva a más de 10
kilómetros de altura y cubre gran parte del pequeño estado del
Atlántico norte, incluida la ciudad de Reykjavik, situada a 400
kilómetros del cráter, reporta Prensa Latina.
Autoridades aeroportuarias confirmaron el cierre de las
terminales locales así como la suspensión de los vuelos
transatlánticos. Tampoco hubo salidas de aviones a las vecinas
Groenlandia y Dinamarca.
Por su parte, el organismo de controladores aéreos europeo,
Eurocontrol, con sede en Bruselas, señaló que la nube de ceniza
llegará al norte de Escocia a más tardar mañana.
No obstante, esa entidad descartó el cierre de más espacios
aéreos en Europa aparte del islandés.
En abril de 2010, otro volcán del país nórdico, el
Eyjafjallajokull, causó graves interrupciones del tráfico aéreo
europeo, con miles de vuelos cancelados.