El titular de la OIEA confirmó que están dañados los núcleos de
los reactores 1, 2 y 3, aunque aseguró que no se puede decir que la
situación esté "fuera de control".
Sin embargo, la fuente principal de radiaciones es el reactor 4,
donde la piscina de residuos experimentó una disminución en el nivel
de agua, dejando al aire las barras de combustible usado, que son
altamente contaminantes.
El directivo, citado por DPA, explicó que no hay suficiente agua
en los recipientes de Fukushima I para cubrir totalmente el material
nuclear. Además, señaló que los valores de radiactividad en las
inmediaciones de la capital nipona aumentaron ligeramente, aunque
"de momento no son nocivos para la salud de las personas".
Amano anunció que estará mañana en Tokio para conocer de "primera
mano" la situación en la planta nuclear.
Por su parte, la Comisión Regulatoria Nuclear estadounidense (NRC,
por sus siglas en inglés) advirtió que los trabajadores de los
equipos de emergencia de la central nuclear de Fukushima podrían
exponerse a "dosis letales" de radiación si se aproximan a los
reactores.
La compañía eléctrica Tepco, propietaria de la central nuclear,
envió un grupo de camiones cargados de agua para enfriar los
reactores que siguen sobrecalentándose.
Estos camiones "autobomba" tienen por objetivo rellenar con agua
las piscinas que han perdido sus niveles en el interior de los
reactores 3 y 4 y así tratar de evitar que se produzca la fusión de
estos con la consiguiente fuga de radiactividad en masa hacia el
exterior, según la cadena de televisión pública japonesa NHK.
Las autoridades incrementaron en unas 28 000 personas el número
de evacuados en las localidades cercanas a la central nuclear para
evitar ser expuestos a la radiación, informó EFE.
Casi todos los nuevos desplazados están siendo reubicados en
refugios de la provincia de Fukushima, aunque otros po-drían ser
alojados en provincias cercanas como Niigata y Tochigi ante la
avalancha de personas sin hogar.
La llegada de un frente frío y la nieve agudizaron la situación
de las víctimas, y fuentes policiales citadas por la agencia de
noticias Kyodo indicaron que el número de muertos en el devastador
terremoto del viernes aumentó a 4 312.
El jefe de Gobierno, Naoto Kan, habló de más de 10 000
desaparecidos. En muchas partes, las fuerzas de rescate aún no
pueden actuar porque siguen inundadas, informó DPA.
Además, se registró una nueva réplica del terremoto del viernes
pasado, específicamente en la región de Kanto, donde se encuentra
Tokio. El fenómeno, de magnitud 6, tuvo su epicentro a 95 kilómetros
al este de la capital, informaron las autoridades en la página web
oficial.