Entre los días 17 y 22 del presente mes, los principales
implicados en los hechos ocurridos en enero del pasado año en el
Hospital Psiquiátrico de La Habana, fueron juzgados por la Sala
Segunda de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de esta capital
por los delitos de Abandono de Menores, Incapacitados y Desvalidos,
y Malversación.
El Fiscal en su acusación, en el acto del juicio oral y público
solicitó para el director del Hospital Psiquiátrico de La Habana,
los vicedirectores de las áreas de Psiquiatría, Clínico-Quirúrgica,
Enfermería y Administrativa, y la especialista principal de
dietética, sanciones de privación de libertad que discurren entre 6
y 14 años.
A los restantes acusados que laboraban en el área administrativa
se les solicitaron por el delito de Malversación sanciones de
privación de libertad en un rango de 10 a 12 años.
El Tribunal examinó 70 testigos y peritos del Instituto de
Medicina Legal y el Laboratorio Central de Criminalística, además de
numerosas pruebas documentales. Durante más de 12 horas diarias se
debatieron y contrastaron estas pruebas en las sesiones del juicio.
En una de las sesiones fue presentado un informe especial sobre
resultados de la investigación realizada por la Comisión Nacional
creada por el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) para investigar y
dictaminar las causas y condiciones que generaron las muertes
ocurridas.
La Comisión estuvo integrada por 35 investigadores de un alto
nivel científico que, en su conjunto, representaron a un grupo
importante de profesionales de 14 especialidades, incluidos
clínicos, intensivistas, médicos generales integrales, patólogos,
administradores de salud, epidemiólogos dedicados a la infectología,
nutricionistas, antropólogos, bioquímicos, geriatras, psiquiatras,
farmacéuticos, logísticos y otros.
El Fiscal sostuvo en su acusación que la dirección del hospital,
a pesar de contar con experiencia, conocimientos y la existencia de
recursos en sus almacenes, no adoptó todas las medidas adecuadas de
protección individual y colectiva de los pacientes para disminuir el
impacto que podía ocasionar la entrada del frente frío el día 9 de
Enero de 2010, acompañado de muy bajas temperaturas, tales como
incrementar la asignación de ropas, sábanas y colchas a los
pacientes; amortiguar la entrada de aire frío a las salas con
problemas estructurales tapando las ventanas y puertas de las áreas
desprotegidas, o reagrupar a los pacientes en salas con mejores
condiciones.
De igual manera el Fiscal insistió ante los jueces en que los
principales responsables de la desprotección, tampoco reorganizaron
ni reforzaron los recursos humanos del propio hospital, a fin de
darles la necesaria protección a los pacientes de mayor riesgo con
servicios especializados, tanto médicos como de enfermería.
La Fiscalía alegó que los implicados conocían que en el período
invernal se produce un incremento de fallecidos por enfermedades
respiratorias, se evidenció la falta de compromiso de la Dirección
ante esta situación, lo que provocó insuficiencias en el cuidado de
los pacientes.
El representante de la acusación puso de manifiesto que en los
días de los sucesos se comprobaron incumplimientos de los directivos
del Hospital relacionados con aspectos establecidos en el Reglamento
General de Hospitales, en lo concerniente a la organización,
cumplimiento, control e integración del trabajo asistencial, entre
los que se destacan la no realización de entrega de guardias los
fines de semana; la designación como Jefe de Guardia Superior del
Hospital a compañeros que no forman parte del Consejo de Dirección,
ni disponen de la capacidad para la toma de decisiones; y no
garantizar el cumplimiento de las funciones y atribuciones de los
cuadros y dirigentes.
La acusación explicó que los mencionados incumplimientos
permitidos, tolerados y cometidos por la Dirección del Hospital,
contribuyeron a los sucesos ocurridos.
Sostuvo que el Hospital recibía una asignación total de alimentos
por 2 458 camas, estando ocupadas sólo como promedio 1 484, que
garantizaba los componentes nutricionales básicos para sus
pacientes, por lo que no se justificaba el cuadro encontrado en la
evaluación clínica realizada, que revela signos positivos de
desnutrición y un elevado número de diagnósticos de anemia y niveles
deficientes de vitaminas.
El Fiscal le expresó al tribunal que el incumplimiento de las
normas y procedimientos del control interno y de las regulaciones
del MINSAP por una parte de los acusados, favoreció la malversación
de recursos destinados fundamentalmente a la alimentación de los
pacientes, así como otros productos de vestuario y lencería
asignados para su protección.
Por los hechos expuestos la Fiscalía concluyó que la Dirección
del Hospital no actuó en correspondencia con la situación creada, ni
se tomaron las decisiones pertinentes para las que están facultados.
Dejaron de cumplir ante sus pacientes con la responsabilidad que el
Estado puso en sus manos.
Desde que se conocieron estos sucesos, y sin escatimar esfuerzos
técnicos ni humanos, se inició una difícil y dolorosa búsqueda de la
verdad, que toca en lo más hondo la sensibilidad de cada cubano, al
producirse en el seno de un sector que es orgullo y baluarte de Cuba
y de muchos países del mundo, donde cada día los trabajadores de la
salud dan muestras inequívocas de su humanismo, entrega y
solidaridad con los más desposeídos.
Fue el Presidente de la Sociedad Cubana de Psiquiatría, el Doctor
en Ciencias Médicas Miguel Ángel Valdés Mier, quien al concurrir
como perito a una de las sesiones del juicio, expresó que a raíz de
estos penosos sucesos había sentido "un intenso dolor" por las
muertes ocurridas y porque habían sido tomadas de pretexto para
intentar desprestigiar "una de las conquistas más hermosas de la
Revolución".
Los integrantes del equipo de abogados que asumieron la defensa
de los inculpados, manifestaron públicamente en el juicio que en su
desempeño contaron con las garantías para el ejercicio de sus
funciones y en sus descargos expresaron los argumentos en favor de
sus defendidos, así como consideraciones de carácter técnico
referidas a los cargos imputados en contra de sus representados.
El Presidente del Tribunal declaró el juicio oral y público,
concluso para sentencia.