BAYAMO, MN.— El programa de recuperación de la producción
arrocera en Cuba ha estado lastrado por la falta de previsión e
integralidad, reconoció Gustavo Rodríguez, ministro de la
Agricultura, quien expresó el propósito de revertir tal realidad.
Durante
un encuentro nacional de cooperativas que sesionó en Granma este fin
de semana, el Ministro señaló que es preciso desterrar
incertidumbres y ambigüedades del proceso de contratación con cada
productor.
Orlando Lugo Fonte, presidente de la ANAP, llamó a fortalecer el
papel fiscalizador de las empresas en la distribución y uso adecuado
de los recursos que el país destina al programa.
Juan Pérez Lamas, viceministro de la Agricultura, subrayó que se
introduce desde este año un cambio conceptual, incluida una mayor
protección al sector cooperativo y campesino y la compra de todo el
arroz producido.
Las cosechadoras que entraron recientemente al país no resuelven
toda la demanda, las máquinas deben concentrarse en los principales
polos productivos y es preciso incrementar el corte manual y el
secado natural del grano, para lo cual debe elevarse la venta de
hoces, mantas y otros medios, dijo.
En el análisis destacó también la necesidad de recuperar la
funcionalidad de los canales de distribución, muchos de ellos
obstruidos, lo cual hace ineficiente el uso del agua.
El Ministro subrayó el error de no prever la compra sistemática
de partes y piezas para sostener la labor de equipos como las
cosechadoras.
Asimismo, indicó impulsar la labor de las instituciones
científicas especializadas, recuperar su papel en la supervisión
técnica en los sembradíos y elevar el impacto en los resultados
productivos.
Luis Virelles Barreda, primer secretario del Partido en Granma,
la provincia mayor productora de arroz en Cuba, dijo que es
necesario elevar los rendimientos y aprovechar mejor la
infraestructura de canales y caminos, y señaló que incrementar la
disponibilidad técnica de los equipos existentes evitaría la
importación de nuevos medios.