La Organización Mundial del Comercio (OMC) informó hoy que prevé
intensificar en febrero en la Ronda de Doha las negociaciones sobre
agricultura, tema clave para el éxito de esas tratativas
multilaterales.
El presidente de las conversaciones sobre ese sector, David
Walker, dijo que prevén realizar en una quincena pláticas más
dinámicas en ese aspecto.
Walker instó a los negociadores a aprovechar cada uno de los días
disponibles para resolver los problemas pendientes.
El fin de semana en Berlín, el director general de la OMC, Pascal
Lamy, consideró que las posibilidades de concluir con éxito la ronda
son mucho mejores que el año anterior en la misma época.
Estamos más bien en un periodo de movimiento tras dos años de
'stop', o al menos de muy lentos avances, declaró Lamy, durante una
reunión de ministros de Agricultura.
El jefe de organismo internacional de comercio precisó que ese
tema en las negociaciones está ya cerrado en un 90 por ciento y
sostuvo que es en los restantes aspectos de las tratativas donde hay
problemas.
Este ciclo de negociaciones, lanzado en Qatar en noviembre de
2001, fracasó en los numerosos encuentros efectuados desde entonces
precisamente en el tema de agricultura, que se erigió en un
verdadero nudo gordiano.
Lograr la significativa reducción de los subsidios que conceden
los países ricos a sus producciones y exportaciones de ese sector es
el principal obstáculo en la ronda.
Cabe señalar también, entre los mayores escollos, la reducción o
anulación de los derechos aduaneros de miles de productos.
Estas cuestiones permanecen en punto muerto desde hace más de dos
años como resultado de las persistentes diferencias entre los países
industrializados y las economías en desarrollo.
El objetivo fundamental proclamado en Doha en el lanzamiento de
la Ronda es favorecer en mayor medida a los países pobres y
subdesarollados, lo cual no ha recibido la prioridad de los ricos.
Estas naciones, encabezadas por potencias comerciales como
Estados Unidos y la Unión Europea, presionan a las del Tercer Mundo
y tratan de imponer sus intereses.
No obstante, ambos bloques están persuadidos que lograr un
consenso y terminar con éxito las prolongadas tratativas podría
contribuir al desarrollo del comercio y la economía y contrarrestar
tendencias proteccionistas.