Bolivia alcanzó dos por ciento de superávit fiscal en 2010, el
quinto consecutivo desde que llegó al poder el primer presidente
indígena, Evo Morales, hace cuatro años.
Este país suramericano nunca tuvo superávit fiscal desde 1940 y
sólo obtuvo ese resultado a partir de la investidura del líder del
proceso de cambio, debido a la política de transparencia promovida
por su Gobierno.
El comportamiento de la economía boliviana en mucho más de medio
siglo puede constatarse en múltiples documentos históricos, algunos
de ellos mostrados por el jefe de Estado al anunciar el logro.
El superávit de dos por ciento quedó por debajo de lo alcanzado
antes, pero es alentador y prueba lo acertado de la administración
gubernamental frente a lo que sucedía en el pasado, de acuerdo con
el dignatario, quien invitó a los críticos de su Gobierno a debatir
al respecto.
Yo quiero debatir con esos economistas. Quisiera que vengan unos
10 ó 20 economistas opositores, vamos a rebatir con datos, además de
eso el crecimiento este año va a ser más del cuatro por ciento
aunque no estoy conforme pero hemos tenido problemas", instó.
Morales explicó que todavía está en evaluación el índice del
crecimiento económico de la pasada gestión y recordó que esta fue
afectada por factores ajenos a la planificación, como la sequía.
La escasez de agua en algunas regiones implicó desequilibrios en
los precios de los alimentos, en tanto en otras la economía paró por
problemas sociales, como la huelga de 19 días en Potosí, una de las
zonas tradicionales y más importantes para la minería.
En 2009, el crecimiento económico boliviano fue el más alto de la
región, algo más de seis por ciento, recordó y aseguró que la
inversión pública en este año rebasará los dos mil millones de
dólares, como se proyectó para el anterior, contra los 600 millones
de dólares de 2005, un año antes de jurar.