El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, admitió
hoy la lentitud de la reconstrucción de Haití y de la ayuda
internacional prometida a ese país antillano tras el terremoto que
lo devastó hace un año.
Seamos realistas, el camino por recorrer será largo y difícil,
reconoció el máximo responsable de la ONU en una ceremonia celebrada
en la sede de la organización mundial en Nueva York con motivo del
primer aniversario de aquella catástrofe.
Para serles franco: la reconstrucción ha sido lenta, la
asistencia internacional y las inversiones no llegan lo rápido que
se necesita o se prometió y la epidemia de cólera no muestra signos
de retroceso, declaró.
Apuntó que un año después del temblor de tierra las calles de
Haití todavía están llenas de escombros y las escuelas, hospitales e
infraestructura civil aún tienen que ser reconstruidas.
No obstante, consideró que se registraron avances en aspectos
relacionados con el alojamiento de los damnificados, el suministro
de agua y alimentos y la seguridad de la población.
Ban Ki-moon dijo que la ONU ayudará al nuevo gobierno a pararse
sobre sus propios pies y a cumplir sus responsabilidades para con su
pueblo.
El funcionario rindió honores a los casi 300 mil muertos
ocasionados por el terremoto y a los 102 trabajadores de la misión
de la ONU en Haití que perecieron aquel día, incluida su plana
mayor, encabezada por el tunecino Hedi Annabi y el brasileño Luiz
Carlos da Costa.
El primer aniversario de la tragedia encuentra a Naciones Unidas
en el centro de crecientes críticas a su desempeño tras el desastre
y por su presunta responsabilidad en el origen de la epidemia de
cólera que desde finales de octubre ha cobrado tres mil 500 vidas.
En el presente, la fuerza de la ONU en Haití está integrada por
casi 13 mil militares y policías, luego del reforzamiento de tres
mil 500 efectivos decidido por el Consejo de Seguridad una semana
después del terremoto.