Los homicidios vinculados al crimen organizado en México se
localizan en zonas específicas como Chihuahua, donde ocurrieron el
30 por ciento de las muertes en el 2010, informó hoy el vocero de
Seguridad Nacional, Alejandro Poiré.
El análisis estadístico demuestra un criterio reiterado por el
Gobierno Federal sobre la visión de que la ola de violencia no es un
fenómeno extendido a todo el territorio nacional, sino que tiene
focos de tensión en estados norteños, con particular énfasis en las
cercanías de la frontera con Estados Unidos.
Chihuahua, Sinaloa (12 por ciento) y Tamaulipas (ocho por
ciento), concentraron la mitad de las 15 mil 273 muertes ocurridas
el pasado año, presuntamente vinculadas a la violencia de los
cárteles de la droga, aseguró el funcionario.
Informó que de 2006 a 2010, el 70 por ciento de los asesinatos de
este tipo se produjeron en 85 municipios del país, número que
durante el pasado año se redujo a 73.
Durante la mesa de Diálogos por la Seguridad, Poiré sostuvo que
después de cinco trimestres de crecimiento en las cifras de
asesinatos asociados al crimen organizado, en el último de 2010 hubo
una reducción de 10,95 por ciento, en tanto el tercero fue
considerado como el de la estabilización.
Sin embargo, advirtió que esta tendencia a la reducción podría no
ser estable en los próximos meses, lo cual puede ser consultado de
forma dinámica a través de una base de datos reales que se encuentra
disponible en internet.
Al respecto, el vocero de Seguridad Nacional precisó que esta
herramienta en línea, la cual fue presentada hoy, está abierta a la
libre consulta de todos los ciudadanos e instituciones conectados a
la red de redes.
La información presentada es un mecanismo para fortalecer la
lucha de México por la seguridad y profundizar el entendimiento
sobre el doloroso fenómeno de la violencia desatada por las
organizaciones criminales, a las que se debe seguir combatiendo para
llevarlas ante la justicia.
Las cifras registran los casos de personas cuyo deceso
presuntamente ocurrió en un contexto relacionado con la delincuencia
organizada, aunque aclaró que la determinación definitiva del
carácter jurídico de cada uno de los casos, corresponde al proceso
legal".