Argentina asumió hoy la presidencia del Grupo de los 77 (G77) más
China con la mira puesta en la reforma de los organismos financieros
internacionales, el cambio climático y el impulso al
multilateralismo.
La lucha por un nuevo orden mundial más justo y el avance de la
cooperación sur-sur fueron otros de los objetivos definidos por el
embajador argentino ante la ONU, Jorge Argüello, al recibir el mando
de la agrupación de manos del representante de Yemen.
La ceremonia estuvo encabezada por el secretario general de
Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y la administradora del Programa de la
ONU para el Desarrollo, Helen Clark.
El canciller argentino, Héctor Timerman, también estaba previsto
para presidir el acto, pero no pudo viajar a Nueva York por
dificultades de transportación aérea derivadas de una tormenta
invernal que desde anoche afectó la parte noreste de Estados Unidos.
Argentina asume con entusiasmo la titularidad del G77 más China
(integrado por 132 países) y aspira a contar con el apoyo de todas
las delegaciones, dijo Argüello al calificar de compleja la agenda
actual de ese mecanismo.
Asimismo, destacó que la presencia de la nación suramericana en
el G77 y en el Grupo de los 20 (G20) le permitirá desempeñar un
papel de enlace entre los Estados en vías de desarrollo y las
principales potencias económicas mundiales.
Argüello afirmó que la actual arquitectura financiera
internacional presenta graves carencias que empeoraron la
distribución de la riqueza y criticó a los organismos financieros
por imponer fórmulas de ajuste que agravaron la situación de los más
pobres.
La riqueza desmesurada de algunos países es insostenible mientras
se mantenga el hambre en otros, subrayó, al exigir a las naciones
industrializadas que cumplan sus compromisos de ayuda oficial al
desarrollo.
Por su parte, Ban Ki-moon advirtió sobre las dificultades
existentes en el combate contra la pobreza en el mundo y la lenta y
problemática recuperación de muchos países afectados por la crisis
financiera.
Al respecto, respaldó a Argentina en el empeño de modificar las
instituciones económicas y financieras internacionales, tarea que
consideró esencial.
También resaltó el papel que le corresponde al G77 más China en
la lucha contra el cambio climático de cara a la próxima conferencia
sobre esa materia, a celebrarse en Suráfrica, y a la cumbre sobre
desarrollo sostenible de Río de Janeiro.