El primer ministro ruso, Vladimir Putin, consideró hoy prematuro
el aumento de la edad de jubilación y en su lugar llamó a
preocuparse por el incremento de la calidad y esperanza de vida de
los rusos.
Al reunirse con unos 693 delegados al congreso de los sindicatos
nacionales, Putin recordó que en 2010 se incrementaron los salarios
de los empleados del sector presupuestado, las pensiones y las
ayudas sociales, mientras el subsidio a la niñez creció en 10 por
ciento.
Pese a la crisis, el pasado año aumentó la jubilación promedio en
45 puntos, apuntó Putin, quien confirmó que no existe intención
alguna de revisar la extensión de la jornada laboral semanal de 48
horas.
La productividad del trabajo se incrementa con la introducción de
nuevas tecnologías y la modernización de la producción, así como con
una mayor preparación de los trabajadores, consideró.
Además, Putin apeló a la ayuda de los gremios para reforzar el
ambiente de concordia social en una Rusia multinacional, de tal
forma que las personas, sin importar la región donde viven o de que
país provienen, puedan trabajar honestamente, apuntó.
Para el jefe de Gobierno, con el nivel de desarrollo económico
que adquiere el país, será inevitable y necesaria la inmigración
extranjera y la captación de especialistas de diferente
calificación.
El gobierno ruso llamó a la fiscalía a reforzar los castigos a la
patronal por los retrasos e impagos de salarios en el país, donde la
deuda por ese concepto llegó a tres mil millones de rublos (unos 98
millones 716 mil dólares), el uno por ciento del potencial nacional.