Naciones Unidas acusó a fuerzas leales al mandatario saliente
marfileño, Laurent Gbagbo, de atacar a los cascos azules de la ONU y
de bloquear y saquear un convoy de suministros de ese contingente,
reporta Prensa Latina.
La agresión a los soldados tuvo lugar la víspera en el barrio
capitalino de Abobo y causó heridas a tres miembros de la misión de
la organización mundial en Costa de Marfil (Unoci), informó el
vocero oficial de la ONU, Martin Nesirky.
Un día antes, otro grupo de uniformados seguidores de Gbagbo
asaltaron y se apoderaron de una caravana de mercancías destinadas
al hotel Golf, de Abiyán, donde radica Alassane Ouattara, proclamado
presidente electo de los comicios de noviembre pasado.
Nesirky repudió las acciones que dificultan los movimientos de
las patrullas de cascos azules en el país africano y advirtió que la
Unoci cumple un mandato otorgado por el Consejo de Seguridad.
Ese órgano estudia una propuesta del secretario general de la
ONU, Ban Ki-moon, para sumar entre mil y dos mil nuevos efectivos al
contingente de cascos azules en Costa de Marfil, integrado ahora por
unos 10 mil militares y policías.
Ese país de África occidental está inmerso en una profunda crisis
a raíz de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, cuando
Gbagbo rechazó el dictamen de la Comisión Electoral Independiente
que dio la victoria a Ouattara.
La ONU también acusó a los seguidores de Gbagbo de propagar
información falsa para incitar el odio y la violencia contra la
organización mundial y mencionó el caso de la Radio Televisión
Marfileña.
En dos recientes comunicados, el Consejo de Seguridad amenazó con
aplicar sanciones a quienes amenacen el proceso de paz, obstruyan el
trabajo de la Unoci y de otros actores internacionales o cometan
serias violaciones de los derechos humanos .