La presión sobre los pilotos estuvo entre las causas del desastre
de un avión TU-154 con 96 personas a bordo, incluido el presidente
polaco, Lech Kaczynski, informó hoy la Comisión Interestatal Aérea
rusa (MAK).
El aparato con matrícula 101 se estrelló el 10 de abril del año
pasado cerca del aeropuerto de Smolensk Norte, tras recibir la
tripulación una presión psicológica del jefe de la fuerza aérea
polaca para aterrizar el avión a como diera lugar, comentó la
jefatura de la MAK.
La sangre del jefe de la fuerza aérea polaca contenía alcohol,
comunicó la presidenta de la MAK, Tatiana Anodina, en una
conferencia de prensa en esta capital, en la cual anunció
oficialmente el fin de las investigaciones sobre el referido
desastre.
Asimismo, la funcionaria aclaró que el personal de la torre de
control del aeropuerto de Smolensk, el cual carece de estatus
internacional, advirtió a la tripulación del TU-154 sobre las
pésimas condiciones climatológicas para el aterrizaje.
Según funcionarios de la MAK, la jefatura del aeropuerto carecía
de potestad para cerrar esa instalación y, de acuerdo con
regulaciones para vuelos de la Comunidad de Estados Independientes,
que rigen en esa terminal, en tal caso la tripulación decide sobre
el aterrizaje.
Además, la torre de control autorizó un descenso de hasta 100
metros de altura, sin dar el visto bueno para tocar pista. A partir
de ahí, los aviadores no se comunicaron más con el aeropuerto, ni
tampoco tomaron la decisión de buscar un aeródromo alternativo.
En lugar de una visión mínima de mil metros, Smolensk Norte
contaba con apenas 200 metros de claridad para divisar la pista y
otros objetos. El avión chocó con un árbol, lo cual lo desestabilizó
antes de caer a tierra.
La nave aérea cumplía un vuelo estatal y se dirigía a las
ceremonias de recordación de los trágicos sucesos del bosque de
Katin, en 1940, cuando murieron decenas de oficiales polacos,
reportó Prensa Latina.