La audiencia en la ciudad alemana de Dessau retoma hoy un proceso
contra dos funcionarios de policía por la muerte de un refugiado a
principios de enero del 2005.
El asilado sierraleonés Ouri Jallow, de 23 años, se quemó en una
celda para perder la embriaguez sin que las policías de servicio le
ayudaran, reportó Prensa Latina.
Según los resultados de las investigaciones, los policías
apagaron varias veces la alarma de incendio antes de abrir la celda,
en la cual habían atado al detenido con esposas en una cama.
Conforme a las versiones oficiales, Ouri Jallow encendió el
colchón con un encendedor que los funcionarios de la policía no
encontraron cuando le cachearon.
La absolución en primera instancia de los dos funcionarios de la
policía responsables en el caso provocó en el año 2008 protestas de
grupos de derechos humanos.
A principios del año pasado el Tribunal Federal Supremo canceló
la sentencia y ordenó reabrir el proceso.
Grupos antirracistas y de derechos humanos saludaron la decisión
del máximo tribunal de justicia.
Con este juicio regreso tenemos la posibilidad de esclarecer uno
de los escándalos más graves de la policía y la justicia alemana en
los últimos años, comentó la organización Pro Asyl.