Giffords continúa luchando por su vida en el Hospital de la
Universidad de Arizona, donde los doctores, pese a la gravedad de su
caso, se mantienen optimistas. Según el parte de este martes, ya
puede respirar por sí misma y mueve ambos brazos, aunque aún la
tienen conectada a ventilación asistida para evitar complicaciones.
El jefe de neurocirugía del hospital, Michael Lemole, explicó que
la bala le atravesó el cráneo por el lado izquierdo, aunque sin
cruzar de un hemisferio a otro, lo que calificó como una
circunstancia positiva.
Destacó que la congresista está "progresando" y que no se han
registrado "problemas" en su evolución. Sin embargo, su estado sigue
siendo muy grave, en opinión de los médicos que la atienden.
El doctor adelantó que, a partir de ahora, gran parte de la
recuperación depende de la propia paciente y rehusó fijar fechas, ya
que depende del ritmo al que evolucione.