Israel permitió construir desde septiembre pasado más de 600
casas en asentamientos del territorio palestino ocupado de
Cisjordania, pese a arreciar hoy las críticas y advertencias de que
esa política lacera su credibilidad como democracia, reportó Prensa
Latina.
Informes difundidos por la organización Peace Now (Paz Ahora)
señalaron que israelíes de credo radical empezaron las obras en más
de 600 inmuebles desde el 26 de septiembre, cuando expiró una
moratoria de 10 meses en esa actividad.
La negativa del primer ministro sionista, Benjamín Netanyahu, a
extender ese congelamiento para facilitar el diálogo directo con el
presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas,
fue la causa del actual estancamiento de las tratativas.
El mencionado grupo pacifista indicó que el ritmo de construcción
ahora es cuatro veces más acelerado que antes de las restricciones
fijadas en noviembre de 2009, situación que ha provocado reproches
de la ONU e incluso de Estados Unidos, principal aliado de Israel.
Por otro lado, medios noticiosos locales citaron un monitoreo
sobre el tema elaborado por la agencia estadounidense de noticias
Associated Press, según el cual al menos 544 nuevas casas se
comenzaron a erigir en Cisjordania desde el 26 de septiembre.
Las prácticas israelíes para alterar la composición demográfica y
étnica de ese territorio palestino mediante la reubicación de
personas con una religión distinta a la población originaria árabe
fueron criticadas por el llamado "Grupo de los Ancianos", de visita
aquí.
El ex presidente estadounidense James Carter advirtió en
Jerusalén de que Israel corre el riesgo de dañar su credibilidad
como democracia con acciones legales que socavarían aún más el muy
preocupante trato que brinda a las minorías, en especial a la árabe.
Carter se refería a los asentamientos en Cisjordania y Jerusalén
Este, y a la reciente votación por el gobierno de un proyecto de ley
que obligaría a los inmigrantes que opten por la ciudadanía jurar
lealtad a Israel como Estado judío (sic) y democrático.
Los árabes-israelíes, básicamente de origen palestino, no ha
disfrutado de iguales derechos políticos, económicos y sociales
durante décadas. Ahora hay más de veinte nuevas propuestas legales
que erosionarían aún más sus derechos, deploró el ex mandatario.
Por otro lado, el enviado especial de la ONU para la paz en Medio
Oriente, Robert Serry, calificó de alarmante el reporte de Paz Ahora
y la política israelí de construir en tierra ocupada, lo cual dijo-
es ilegal y sólo minará más la confianza en el proceso regional.