Argentina reiteró hoy su reclamo
de soberanía sobre las Islas Malvinas, bajo dominio de Reino Unido,
y la demanda de una reforma profunda del Consejo de Seguridad de
Naciones Unidas.
Las exigencias del país suramericano fueron expuestas por la
presidenta argentina, Cristina Fernández, al hablar este viernes
ante el plenario de la Asamblea General de la ONU.
La mandataria acusó al gobierno británico de usar y abusar de su
condición de miembro permanente de ese órgano de Naciones Unidas
para bloquear el inicio de negociaciones solicitadas por la ONU
entre Londres y Buenos Aires sobre el caso de las Malvinas.
Asimismo, condenó las acciones unilaterales de Reino Unido para
la explotación de hidrocarburos en aguas del Atlántico Sur, lo cual
puede provocar la depredación de los recursos naturales de esa zona
y hasta una catástrofe ecológica.
Londres no puede sostener el argumento de su soberanía
territorial, histórica y jurídica sobre las Malvinas, un territorio
que está a 14 mil kilómetros de distancia y con población
trasplantada a una plataforma continental que pertenece a Argentina,
apuntó.
Por otro lado, Fernández señaló que el Consejo de Seguridad no ha
podido preservar hasta ahora la paz ni la seguridad internacionales,
que es su responsabilidad fundamental establecida por la Carta del
organismo mundial.
Criticó la existencia de un doble estándar en el mundo actual,
donde los países subdesarrollados y débiles son los que tienen que
cumplir, mientras que las naciones dominantes pueden violar
sistemáticamente el ordenamiento jurídico vigente.
Así no habrá posibilidades de construcción de paz y mucho menos
de la preservación de la seguridad, subrayó.
En otro punto, la presidenta propuso a Irán la elección en común
de un tercer país para realizar el proceso judicial sobre el
atentado cometido en 1994 contra la sede de la Asociación Mutual
Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires.