Los países centroamericanos permanecen
en alerta preventiva ante la cercanía de la tormenta tropical
Matthew, que avanza por el Mar Caribe hacia las costas de Honduras y
Nicaragua y amenaza con convertirse en huracán.
Las autoridades hondureñas prevén que el fenómeno afecte este
viernes el área caribeña situada entre Limón y el nicaragüense
Puerto Cabezas, pero también causará precipitaciones y mayor oleaje
en los países vecinos.
Asimismo, se prevén inundaciones en toda la región, cuyos suelos
están saturados debido a que la actual temporada de lluvias en
Centroamérica es la más intensa de las últimas seis décadas.
El Instituto Meteorológico de Costa Rica recomendó extremar la
vigilancia en zonas proclives a deslizamientos, derrumbes e
inundaciones, en ríos y quebradas, por temor a las crecidas
repentinas.
Del mismo modo, Panamá, Nicaragua, El Salvador, Guatemala y
Honduras llamaron a tomar medidas de precaución y comenzaron tareas
de evacuación en las regiones más expuestas a los efectos de Matthew.
"Estamos en alerta amarilla porque es nuestra obligación
prevenir", dijo el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, durante
una reunión de emergencia con responsables del gobierno, el Ejército
y la Policía.
En ese país, los cuerpos de rescate comenzaron a evacuar a los
habitantes de zonas insulares del Caribe.
Ortega pidió a las autoridades del litoral en el Pacífico y la
región central mantenerse atentas en caso de que necesiten activar
los servicios de emergencia. Por su parte, Panamá decretó la alerta
verde, con la cual inició la vigilancia de ríos y costas y la
preparación de personal y material a utilizar en caso de emergencia.
Honduras impuso una alerta amarilla en la cuenca del río Ulúa
(oeste) y alerta verde en 11 departamentos, incluida esta capital.
En Guatemala el Instituto de Meteorología alertó que "se espera
que marejadas de fondo lleguen a las costas del Caribe guatemalteco,
incrementando la altura de oleaje hasta los dos metros".
La actual temporada de lluvias en Centroamérica ha causado desde
su inicio en mayo más de 300 muertos, miles de damnificados y
pérdidas superiores a los mil 500 millones de dólares.
El istmo, donde se asientan más de 40 millones de habitantes, es
muy vulnerable a los fenómenos naturales por las características de
su geografía, su precaria infraestructura y sus elevados índices de
pobreza.
Muy cerca de él está ya Matthew, que ganó intensidad en las
últimas horas en su avance por aguas del Mar Caribe occidental,
informó el Instituto de Meteorología de Cuba (INSMET).
El sistema tiene vientos máximos sostenidos de 85 kilómetros por
hora, con rachas superiores, y a las 06.00 horas (11:00 gmt), su
centro fue estimado en 14.3 grados latitud norte y 80.0 grados de
longitud oeste, a unos 350 kilómetros al estesudeste de Cabo Gracias
a Dios, extremo nordeste de Nicaragua.
Matthew se desplaza con rumbo próximo oeste a razón de 26
kilómetros por hora con una presión central de mil hectopascal (hPa),
y podría convertirse en un huracán en la tarde de hoy viernes,
indicó el INSMET.
El mayor efecto del fenómeno será en el litoral atlántico y para
el domingo se pronostica su desplazamiento hacia las cercanías del
golfo de Fonseca, al sur de Honduras sobre el Pacífico, y que
comparten también El Salvador y Nicaragua.
La mayor preocupación de los gobiernos locales ahora es evitar la
pérdida de vidas humanas, y reducir los efectos destructivos del
fenómeno en las frágiles economías de las naciones centroamericanas.