Las autoridades colombianas desplegaron
hoy un amplio dispositivo de seguridad en esta capital, a fin de
evitar posibles represalias de la guerrilla luego de la muerte de
uno de sus jefes.
Al respecto el secretario encargado de Gobierno, Andrés Restrepo,
dijo a una radioemisora local que a la ciudad comenzaron a llegar
dos mil 200 policías para reforzar la vigilancia en la calles y en
algunos sitios estratégicos.
Señaló que habrá presencia especial de los uniformados en el
Instituto de Medicina Legal, donde permanece el cuerpo de Víctor
Julio Suárez Rojas, alias Jorge Briceño o Mono Jojoy, considerado el
jefe militar de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC).
La muerte del Mono Jojoy fue considerada por el presidente Juan
Manuel Santos como el golpe más contundente propinado contra la
guerrilla en su historia.
El jefe insurgente fue abatido la víspera en una zona rural del
departamento de Meta, en una operación llevada a cabo por las
Fuerzas Especiales del Ejército, con apoyo de la aviación.
Santos confirmó que la ofensiva contra el grupo insurgente se
planificó en la base militar de Larandia, ubicada en el departamento
de Caquetá, y se realizó a 26 kilómetros del municipio de La Julia,
Meta.
En la operación participaron más de 30 aviones y 27 helicópteros,
además de un elevado número de efectivos militares, de acuerdo con
la versión oficial.
Jorge Briceño o Mono Jojoy nació el 5 de febrero de 1953 en
Cabrera, en el departamento de Cundinamarca, y se vinculó al grupo
insurgente en 1975.
Fue comandante del Bloque Oriental, jefe de las operaciones
militares y miembro del Secretariado de las FARC.