El Servicio Federal ruso de lucha
antinarcóticos propuso hoy al Gobierno el empleo de efectivos
militares en operaciones de interdicción, vigilancia fronteriza y
enfrentamiento al narcotráfico, procedente de Asia central.
Por las fronteras del sur de Rusia penetran a diario unos 200
kilogramos de heroína y hachís, traficados a través de Afganistán,
afirmó el titular de la entidad Víctor Ivanov.
Dijo que las narco-caravanas transitan y atraviesan Kazajstán
fuertemente armadas con ametralladoras y lanzacohetes para proteger
muy bien a sus mensajeros.
El ministerio de Defensa podría ayudarnos en los operativos de
asalto de los convoyes, que penetran en la Federación por las zonas
fronterizas sin protección, sugirió Ivanov durante una reunión con
instituciones gubernamentales afines.
Al presentar en junio pasado una estrategia de lucha antidrogas
hasta 2020, el presidente ruso, Dmitri Medvédev, consideró clave que
toda la comunidad internacional se incorpore a la lucha contra el
narcotráfico y la criminalidad, asociada con este flagelo.
La propuesta del mandatario incluye la creación de un sistema de
protección contra la entrada de estupefacientes al territorio de la
federación y la destrucción de toda la infraestructura de
transportación y distribución de narcóticos en el interior del país.
Rusia registró en 2009 medio millón de drogadictos, aunque las
estadísticas de la ONU estiman el número de toxicómanos rusos en dos
millones 500 mil personas.
Los daños del narcotráfico a la economía representan el 3,0 por
ciento del Producto Interno Bruto, según el comité estatal
antidroga.