Wall Street cerró la semana bajo
fuerte presión por la escalada de los precios de los alimentos y el
petróleo, mientras persiste la incertidumbre sobre el rumbo de la
economía de Estados Unidos.
Aún así los inversores conservan la esperanza de una
recuperación.
En lo que va del mes las acciones mantuvieron las ganancias de
agosto gracias a que las utilidades del primer semestre terminaron
las grandes decepciones.
Los tres índices principales estuvieron la semana pasada cerca de
superar sus promedios de los últimos 200 días.
Eso fue gratamente acogido por los inversores, que le dan gran
importancia a la hora de hacer una valoración del mercado, opinó
Bill Strazzullo, de la consultoría Bell Curve Trading.
Sin embargo, la temporada de reportar las utilidades semestrales
culmina y habrá que buscar señales en indicadores económicos como
las ventas minoristas y en otros activos como las monedas y las
materias primas, más que en las ganancias corporativas.
Varias cadenas de tiendas reportaron sus ventas mensuales la
semana recién concluida y la mayoría mostró estancamiento frente a
similar etapa del año anterior, aunque los analistas opinan que en
ello influyó el aumento de los precios.
El próximo miércoles será divulgado el Índice de Precios al
Consumo, que también permitirá aquilatar la repercusión del
encarecimiento de los alimentos y los combustibles en el costo de
otros bienes.
Es opinión casi unánime que este indicador subió en agosto otro
0,3 por ciento, al igual que en el mes anterior.