"Un equipo no es un todos estrellas, por eso hablo de
funcionalidad. En el colectivo que hoy se prepara, todos podrían
desempeñarse como terceros o cuartos bates, al igual que en sus
conjuntos provinciales, pero en un juego necesitas lo mismo un
jonrón que un batazo por detrás del corredor", insiste.
Sobre los bajos rendimientos de los bateadores en las últimas
campañas internacionales, Martín expresó que no le toca juzgar lo
anterior. "Puedo decir que el actual grupo es muy poderoso al bate,
sin embargo reitero que la ofensiva de un equipo no es solo darle
duro a la pelota ni meterla contra las cercas, es mucho más.
Alcanzar una base, sincronizar acciones entre bateadores y
corredores, tocar una bola, ya sea para embasarse o adelantar a un
hombre son tareas que redondean un buen ataque", dijo.
El
granmense Céspedes combina tacto y poder a la ofensiva.
En la preselección conviven atletas de mucha experiencia y otros
muy jóvenes. ¿Estamos en presencia de un cambio generacional en el
equipo Cuba? "Creo que tenemos la suerte de conjugar en un mismo
equipo la maestría deportiva de los más veteranos y el ímpetu del
talento joven que cada vez tiene más protagonismo en las
definiciones de desafíos muy importantes, como ocurrió en el pasado
Campeonato Mundial Universitario en Japón, con Alfredo Despaigne",
sentenció Martín.
"Esa es una de las cualidades principales del elenco que nos
representará en Puerto Rico, sobre todo por la química existente
entre los más experimentados y los más jóvenes. Se respira ambiente
de colectivo y es muy importante ver cómo los más veteranos aportan
arsenal competitivo a sus compañeros y se preparan con ahínco. Es un
ejemplo claro de aprovechar esa maestría, incluso antes de llegar al
terreno."
La serie frente a Nicaragua es muy importante según Martín. "Nos
da la oportunidad de modelar las situaciones de juego que hemos
venido practicando, de ver cómo se cumplen las tareas asignadas
durante los entrenamientos a cada uno de los jugadores. Podremos
probar las alineaciones de acuerdo con la funcionalidad que
perseguimos, tanto a la ofensiva como a la defensa. Y, por supuesto,
comenzamos a exigirles más a nuestros lanzadores, de acuerdo con la
preparación realizada".
Valoró a Nicaragua como un equipo que sabe hacer las cosas en el
terreno. "En el pasado mundial nos costó trabajo vencerle, terminó
tercero en los recientes Juegos Centroamericanos y del Caribe,
ganándole a Puerto Rico, que además de tener buen béisbol era la
sede. Creemos será un buen tope".
Un tema decisivo es el manejo del pitcheo. "Son 12 juegos en 11
días. El campeonato se perfila intenso, por lo tanto el staff debe
tener definidos sus abridores, relevos intermedios y cerradores. Hay
quienes pueden cumplir una doble función por sus características y
solucionar situaciones muy complejas. Otros solo estarían designados
para una misión. Eso también es funcionalidad y te permite tener una
respuesta ante cada reto", explicó.
¿De la confrontación con Nicaragua saldrían ya esas funciones,
incluso la alineación titular? "Como ya dije, estamos modelando,
pero a una semana de la competencia está claro que los abridores
frente a Nicaragua deben ser quienes asuman esa función en Puerto
Rico y al menos el 70% del orden al bate andaría por lo que hoy
sacamos al terreno, aunque puede haber cambios hasta el último
momento. Para eso topamos, de lo contrario, ¿cómo comprobarlo?"
A partir de las informaciones que han llegado sobre los posibles
contrarios, Martín opina que será un buen torneo de béisbol. "En
América este deporte tiene mucha calidad y no pocos participantes se
han tomado muy en serio el certamen. Conocemos que han sido llamados
varios peloteros de clase en eventos profesionales como son los
casos de algunos jugadores de Puerto Rico o Panamá. Sin embargo,
para nosotros hay una sola variante: ganar. Ese es el compromiso de
cada pelotero con su pueblo y sin presión ni estrés, ellos lo tienen
claro. La pelota está en la sangre del cubano, en sus costumbres, en
su vocabulario, por lo tanto la exigencia es grande. Sea el torneo
que sea".
Mentor de Villa Clara, actual subcampeón nacional; de la
selección que ganó la lid mundial universitaria en agosto pasado y
ahora del equipo Cuba con todas sus estrellas ¿cuál es más difícil
dirigir? "Ninguno es fácil. Cuando hablamos de béisbol en nuestro
país la exigencia es la misma y si no lo ves así, entonces no asumas
esa responsabilidad", respondió.
¿Hay diferencia entre este equipo y el universitario? "Por
supuesto, hay un fortalecimiento en todos los aspectos del juego".
Lo que más le preocupa... "La defensa, por eso necesitamos el
balance del que te hablaba. Podemos tener una alineación con un
poder ofensivo temible, pero si la defensa no cumple y no es capaz
de dar su ‘jonrón’ con un buen fildeo, con una jugada táctica
salvadora, estaríamos siempre sobre un volcán".
Tan cercana está la Copa Intercontinental de Taipei de China (a
partir del 21 de octubre) que le pedimos a Martín un comentario.
"Creo que cualquier lid que enfrentemos entraña un compromiso, la
presencia del béisbol asiático añade más rigor, pero todos los
campeonatos que juguemos hasta el 2013 deben estar enfilados a
llegar al Clásico Mundial en mejores condiciones, sin improvisar, y
eso incluye la Serie Nacional, el evento más largo que tenemos, y
que realmente constituye el termómetro de nuestro nivel. Mientras
más le pongamos a ella desde el punto de vista deportivo y de
aseguramiento como espectáculo, tendremos más calidad y peloteros
mucho mejores".
¿Cuándo conoceremos este equipo Cuba? "Al terminar con Nicaragua,
analizaremos bien cada detalle, jugador y funciones que necesitamos.
No hay que apresurarse, así daremos menos margen al error. En
materia de oficio, la pifia que cometas ahora no la podrás enmendar
en la competencia. Entonces esperaremos a ese análisis del colectivo
técnico".