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El trabajo mancomunado también decide los resultados
productivos
Miguel Febles Hernández
¿Qué sucedería si una planta, como Gases Camagüey, dejara de
funcionar de manera imprevista por una u otra causa? ¿Cuántos
servicios, procesos productivos o reparaciones industriales de
envergadura se detendrían de inmediato ante la falta de insumos
imprescindibles para acometer las más disímiles labores?
Con
38 años en la fábrica, el veterano Ramón Campos Cruz siente que es
útil aún.
Tal responsabilidad está presente, las 24 horas del día, cual
idea fija, en la ingeniera química Paula Lobón Fernández, quien como
directora de la Unidad Empresarial de Base, está persuadida de que
solo concretará el éxito si esa misma pasión se adueña de cada uno
de los más de 200 trabajadores a ella subordinados.
Y es que desde 1966 la entidad camagüeyana tiene la misión de
producir y comercializar gases industriales y medicinales con
destino a importantes clientes, como Salud Pública, el MINAZ, la
Agricultura, el Transporte y las industrias Básica y Sideromecánica,
para conformar una compleja red de distribución que debe funcionar
con la exactitud de un ajustado reloj.
La gama de surtidos que oferta la UEB Gases Camagüey, que posee
además un taller en Ciego de Ávila para atender las necesidades de
esa provincia, incluye, entre otros, acetileno, nitrógeno gas y
líquido, dióxido de carbono, argón y oxígeno industrial y medicinal,
este último de extendido uso por las instituciones de la Salud.
La
planta camagüeyana cuenta con el único taller de válvulas para
cilindros que existe en el país.
Cumplir tamaña encomienda, con un positivo nivel de satisfacción
de la demanda en cantidad y calidad, supone un grado de organización
y eficiencia empresarial que ha creado un clima favorable de trabajo
y compromiso en el seno del colectivo, donde cada quien, desde su
puesto, se siente imprescindible.
POR LA RUTA DE LOS CILINDROS
Equipo de rastreo en mano, Yurislandy Tamayo Rivas controla, uno
a uno, los cilindros vacíos recién llegados a la planta desde el
municipio de Sierra de Cubitas.
El
estricto control de los cilindros garantiza una adecuada rotación y
estabilidad en el suministro de los gases.
"Cada empresa, explica el jefe de piso, tiene un código con su
etiqueta, lo que nos permite supervisar rápidamente, a través de
este sistema, la procedencia de los envases y detectar si hay algún
fraude o violación de las normas establecidas."
Mientras transcurre la verificación de rutina, el resto de la
brigada procede al llenado de cilindros, efectúa pruebas de
seguridad, repara equipos defectuosos o completa la carga de uno de
los dos vehículos para la distribución directa a los clientes.
"El trabajo es fuerte, pero nos sentimos bien, pues se sabe
reconocer el esfuerzo que realizamos", opina Ramón Campos Cruz, uno
de los más veteranos del centro con 38 años de experiencia en la
manipulación de los gases.
Similar satisfacción siente el tornero Carlos Manuel de Céspedes
Morales, seleccionado el mejor del semestre, quien junto a un
pequeño grupo de operarios atienden el único taller de válvulas para
cilindros que existe en el país.
"Cada trabajador, comenta Paula, tiene bien definido lo que debe
hacer en el puesto de labor y sobre esa base se evalúa mensualmente
el desempeño. Según sus aportes, así serán el salario y la
correspondiente estimulación en divisa."
NI UN PASO ATRÁS
A los ya conocidos resultados en el orden productivo y de la
eficiencia económica, la Unidad Empresarial Gases Camagüey añade
otro de especial actualidad: la calificación satisfactoria en la
recién efectuada verificación nacional al sistema de control interno
y la contabilidad.
"De más está decir, afirma la directora, que ahora no podemos
retroceder ni un ápice. Existe plena conciencia de que esta tarea no
compete solo al área económica, donde, por cierto, contamos con
especialistas muy capaces que nos han ayudado también en el control
de los activos fijos, de los inventarios en almacenes o en la
revisión sorpresiva de los productos más sensibles que tenemos."
Al frente del equipo está, desde hace seis años, la licenciada
Raquel Soca Méndez, quien reconoce que en el centro se ha logrado un
favorable ambiente de control:
"No se toma ninguna decisión sin contar con nosotros. Se nos
consulta y respeta. Los jefes a todos los niveles dominan los
asuntos económicos, hacen los análisis, discuten los indicadores y
elaboran correctamente la documentación primaria.
"Todos los días, antes de las nueve de la mañana, acuden a
cuadrar la producción y, de paso, se extraen los costos. Ese control
resulta vital para detectar a tiempo las dificultades y encauzar las
acciones correspondientes."
A lo dicho por la especialista, Paula añade que, sin embargo, no
todo está logrado, y ejemplifica: "Aún se puede hacer mucho más en
el control de los cilindros, los propios y los que están en poder de
los clientes, lo que garantizaría una adecuada rotación y
estabilidad en el suministro de los gases contratados".
CONOCER HASTA EL ÚLTIMO RECOVECO
No es preciso indagar mucho para comprender de inmediato que se
está ante una directora que conoce su "negocio". De hecho, Paula
lleva 19 años en la fábrica y tuvo oportunidad, en ese periodo, de
compenetrarse con las áreas de producción, calidad, técnica y
seguridad industrial.
"Es muy difícil sentarse en un lugar a dirigir, si usted no ha
estado antes, como digo yo, hasta en el último recoveco. De la misma
manera exigirlo a las personas que ocupan los puestos clave. Aquí,
por suerte, todos los compañeros que han asumido cargos de dirección
se han formado dentro de la entidad.
"Si me preguntaran qué otros elementos deben caracterizar al
empresario actual, no dudaría en mencionar, primero, su permanencia
en la institución, que sea capaz de estar al tanto de cada detalle
y, después, conformar un equipo de trabajo disciplinado, consagrado
y eficiente que lo acompañe en todo.
"Mi objetivo, y el de toda mi gente, es que se produzcan gases,
que estén en el mercado, que los clientes se sientan satisfechos y
que los costos sean favorables. Si estos no están bien, todo lo
demás se viene abajo."
Para evitarlo, Paula cuenta con un colectivo que ha sabido
siempre, en las buenas y en las malas, enarbolar la divisa de los
legendarios e imbatibles mosqueteros: todos para uno y uno para
todos. |