Los 200 años de independencia que varios países de América Latina
conmemoran en 2010 centraron este viernes un coloquio auspiciado por
las Organizaciones de Amistad de Vietnam.
Diplomáticos de Argentina, Chile, México y Venezuela compartieron
con amigos vietnamitas los avatares, escollos y éxitos vividos en
dos siglos, así como los desafíos inmediatos de sus países, reporta
Prensa Latina.
Para el embajador argentino, Alberto Kaminker, la celebración del
Bicentenario es un momento de retrospectiva, pero también de "parar
la pelota y levantar la cabeza", o sea, de proyectar el futuro.
Tras resaltar la influencia iluminista y de las migraciones en la
conformación de la nacionalidad argentina, Kaminker destacó el papel
protagónico de la educación en el desarrollo de su país.
Consideró al multilateralismo como el instrumento más eficaz para
luchar contra el hambre, las desigualdades sociales, la defensa de
la paz y el combate contra el narcotráfico y el cambio climático.
Expresión de esa voluntad es la amistad que ahora une a naciones
que hace apenas tres décadas estuvieron a punto de irse a la guerra
"por la prepotencia de las dictaduras", evocó.
En tal sentido, Kaminker valoró el espíritu integrador que vive
América Latina, mediante mecanismos como el Mercado Común del Sur
(MERCOSUR) y la Unión de Naciones del Sur (UNASUR).
El embajador venezolano, Jorge Rondón, agregó a tales bloques la
Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), con sus novedosos
conceptos de solidaridad y autodeterminación.
Rondón llamó a preguntarse qué han logrado los pueblos de América
Latina dos siglos después, y advirtió que aún falta para conseguir
una verdadera independencia intelectual y económica.
También alertó contra los nuevos desafíos que amenazan la propia
supervivencia de la humanidad, debido, entre otras razones, a lo que
calificó de "desacato descarado del Derecho Internacional".
El encargado de negocios de Chile, Álvaro Guzmán, reseñó algunas
obras de gran impacto económico y social realizadas como parte del
llamado Plan Bicentenario, cuyo colofón llega en un año marcado por
la catástrofe sísmica de febrero último.
Sergio Rivadeneira, encargado de negocios de México, destacó el
legado cultural del proceso independentista y de la Revolución que
100 años después entronizó a héroes populares como Zapata y Villa.
"Debemos hacer a un lado las tesis derrotistas, el hábito de
culpar de nuestros males a la Conquista y otros entes demoníacos que
traicionaron los propósitos de igualdad y justicia que proclamaron
los verdaderos héroes libertarios", estimó.