COLOMBIA,
Las Tunas.— Recuperar y poner en funcionamiento la planta de
asfalto, luego de 20 años paralizada por dificultades y carencias
tecnológicas, fomenta las bases para mejorar las vías situadas al
sur de la provincia, en la medida en que la situación de la economía
cubana lo permita.
Rescatada con ayuda de la nación, cooperación de empresas tuneras
y fuerza técnica perteneciente al Grupo Empresarial de la
Construcción en este territorio, la planta ya ha entregado material
para la urbanización de la nueva comunidad José Martí, en el poblado
de Guayabal —azotado de forma brutal por el huracán Paloma en el
2008—, y también para solventar otras urgencias, del programa de
mejoramiento de viales.
La puesta en marcha de esta instalación productiva puede traer
aparejado un considerable ahorro de recursos, si se tiene en cuenta
que para responder a las necesidades de esa vasta zona geográfica
era necesario trasladar el asfalto desde la ciudad de Las Tunas, a
más de 40, 60 y 90 kilómetros, de las tres cabeceras municipales (Jobabo,
Colombia y Amancio), respectivamente.
La rehabilitación de esta pequeña industria —apta para entregar
unas 30 toneladas de mezcla asfáltica por cada hora de trabajo—,
ocurre en un buen momento, cuando Las Tunas mantiene activa su
principal planta, en el centro del territorio, y cuenta, además, con
otra de tipo móvil, asignada temporalmente por el país para revertir
el deterioro en vías de importancia para el desarrollo económico y
social de la nación.