|
Ecos de una mina
YUDY CASTRO MORALES
Quizás muchos desconozcan cuantas aplicaciones tiene el carbonato
de calcio. Probablemente por ser un componente —en ocasiones
esencial— y no el producto final que llega al consumidor, su
importancia pasa inadvertida.
La
ingeniera Consuelo Baró (a la izquierda) debe controlar la
barrenación, voladura, carga y trasporte de la materia prima.
Pero nadie desestimaría su valor si supiera que la composición
del jabón, la pasta dental, el yogurt de soya, la pintura acuosa, el
pienso animal, la cerámica blanca... incluye considerables dosis de
este mineral. También se emplea en la perforación petrolera, proceso
en el cual ha aumentado el pedido vertiginosamente durante los
últimos cinco años.
Igual de valiosa es la magnesita, utilizada en el cultivo del
tabaco, mientras la bentonita resulta muy útil en la metalurgia y
para filtrar bebidas y licores, en tanto la fosforita actúa como un
eficaz fertilizante.
Con elaboraciones únicas de su tipo en el país, destinadas a
todos estos usos, la Empresa Minera de Occidente se apresta a
incrementar los ahorros mediante la sustitución de importaciones,
luego de evitar la erogación, solo en el 2009, de 650 000 dólares.
No obstante, persisten algunas dificultades que inhiben la
materialización de tal empeño.
Según explica Humberto González, especialista de ventas de la
entidad, la demanda interna de estos minerales no está totalmente
satisfecha, pese al cumplimiento de los convenios contraídos con los
clientes, lo cual fue posible por la comercialización de productos
contemplados en inventario.
Suchel, por ejemplo, comenta Humberto, necesita un carbonato más
fino que el procesado por nuestra fábrica, y aunque intentamos
obtenerlo, el equipamiento no logra los grados de fineza requeridos.
A solucionar estas deficiencias están encaminadas, principalmente,
las inversiones en curso.
Desde el 2007, evoca el especialista, la empresa ha recibido una
serie de mejoras técnicas. En un inicio se priorizaron las
maquinarias para la extracción de minerales, y ahora toca el
reemplazo paulatino de algunas tecnologías en las plantas.
Pero las alternativas no pueden circunscribirse al proceso
inversionista. Ante una industria tan envejecida cobra protagonismo
la ejecución oportuna de los mantenimientos. No realizarlos a tiempo
influyó, a jucio de Haroldo Valenciaga, director de la entidad, en
el incumplimiento del plan previsto para el pasado lustro.
El directivo también hizo referencia a la necesidad de
intensificar las medidas de control interno, elevar la capacitación
del personal y erradicar los retrasos en las entregas.
De
las cinco unidades de base que conforman la empresa, la planta
Roberto “Coco” Peredo es la más importante.
Como es obvio, estas grietas resquebrajan la gestión de la
empresa, avocada al ahorro de cuantiosas sumas. La solución de tales
dificultades más que recursos amerita mucho esfuerzo.
Junto a las inversiones en marcha, la entidad actualmente evalúa
la viabilidad técnico-económica de un proyecto de colaboración
dirigido a satisfacer nuevos sectores del mercado nacional y la
exportación. Entre los productos con un alto valor agregado figuran
los carbonatos ultrafinos, constituidos por partículas menores de
dos micras y los carbonatos revestidos con destino a la obtención de
plásticos. Además trabajan en la obtención de morteros (mezcla de
carbonato y cemento) para la construcción, como vía alternativa de
acercar los materiales a las obras sociales en el territorio.
GARANTÍA DE FUTURO
El carbonato de calcio se procesa a partir de la roca caliza y la
intensidad de su color blanco determina el grado de pureza. Con un
98% de mineral puro, el yacimiento Colina, que abastece a la planta
Roberto "Coco" Peredo, es uno de los de mayor calidad del país.
Su explotación comenzó en 1954 y hasta la fecha han sido
extraídas tres millones de toneladas, mientras las entregas, solo en
el pasado año, ascendieron a 60 000. Para tranquilidad de muchos, el
geólogo Andrés Rodríguez estima suficientes reservas, sin contar los
volúmenes aún por estudiar. Pero alerta, no solo la existencia
garantiza su disponibilidad.
Durante varios años, sentencia Andrés, la falta de equipos y
explosivos, unida al desconocimiento de los hombres, condujo a una
explotación deficitaria e impidió la preparación de la reserva. Las
secuelas de los errores y las carencias subsisten en yacimientos
como el de carbonato de calcio, y el de fosforita—único del país—,
ubicado en Matanzas. Por fortuna, las condiciones técnicas han
cambiado y es posible resarcir de forma progresiva el deterioro.
Para confirmar que sí hay soluciones, la ingeniera Consuelo Baró
habla de los trabajos de desarrollo minero emprendidos en el
yacimiento de carbonato, y destaca el uso de detonadores de última
generación, suministrados directamente por la Unión Latinoamericana
de Explosivos. Ella, al igual que la empresa, conoce de su
responsabilidad ineludible con la correcta extracción y el uso
racional de cada recurso.
Casi tres décadas en las
minas
Ágil. Imposible de atrapar en estereotipos. Así es Consuelo Baró.
Entre nubes de polvo la encontró Granma, presta a guiar la
extracción. Caminaba con soltura, como quien ha desandado mil veces
aquella pendiente. Y es que esta mujer alejó de la retórica los
principios de igualdad de género, para ponerlos en práctica día a
día durante casi tres décadas.
Aún
la planta Roberto “Coco” Peredo trabaja al 65% de su capacidad
productiva.
Consuelo es ingeniera en minas. Hace justamente 29 años que
dirige la explotación de un yacimiento de carbonato de calcio,
perteneciente hoy a la Empresa Minera de Occidente, ubicada en San
José de las Lajas. Controlar la barrenación, voladura, carga y
transporte de la materia prima, constituye el grueso de su quehacer.
No resulta una labor fácil, advierte. "Hay que manipular
explosivos y efectuar muchos cálculos para evitar accidentes, pues
las rocas no pueden llegar hasta las instalaciones. No obstante, el
sol, las piedras y los detonadores son más llevaderos si te gusta la
profesión".
Apenas sin detenerse la ingeniera dedica estas palabras y
continúa cuesta arriba. Debe garantizar que la planta Roberto "Coco"
Peredo, situada en el mismo municipio, no interrumpa su proceso
productivo por falta de mineral.
De las cinco unidades de base que conforman la empresa, esta es
la mayor, pues asume todas las entregas de carbonato de calcio en
disímiles granulometrías. El resto de las plantas procesa
fundamentalmente magnesita, bentonita y fosforita.
Constituida en 1996, la Empresa Minera de Occidente brinda
servicios geólogo-mineros y explota variados yacimientos no
metálicos, además de comercializar sales minerales y cal. |