El tema de la representatividad geográfica en la Oficina de la
Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos volvió a
adquirir protagonismo en Ginebra, luego de una intervención de Cuba,
reporta Prensa Latina.
La desbalanceada composición del personal de esa institución y la
necesidad de revisar y fortalecer los nexos entre el Consejo de
Derechos Humanos (CDH) y el despacho de la Alta Comisionada, fueron
abordados por el delegado cubano Resfel Pino.
Es un tema que quienes financian y controlan políticamente a la
Oficina, evitan con total falta de pudor, señaló Pino, quien subrayó
que más de la mitad de los integrantes de esa dirección pertenecen
al grupo de Europa Occidental y otros Estados.
Permítame añadir que en la medida en que la Oficina logre
reflejar la amplia diversidad expresada simbólicamente días atrás
con los trajes típicos nacionales, será también más universal,
independiente e imparcial, recalcó.
Por otra parte, el diplomático cubano destacó que el Examen
Periódico Universal (EPU) ha sido exitoso hasta el momento, al
argumentar que por primera vez en la historia asegura el análisis de
todos los países por igual.
Representa un importante paso para asegurar que el Consejo no sea
presa de los dobles raseros y la manipulación política de los
derechos humanos, apuntó.