Lo hizo con un filme de bajo presupuesto que también derrotó en
la categoría principal al multimillonario espectáculo de efectos
especiales Avatar, de su ex marido James Cameron. Seis a tres
fue el saldo final de estatuillas para estas dos cintas que no
podían ser más dispares y que partían empatadas a nueve
nominaciones.
En la mejor película de habla no inglesa, la argentina El
secreto de sus ojos batió a la favorita, la alemana La cinta
blanca, de Michael Haneke. Después de intentarlo con El hijo
de la novia, el argentino Campanella sí logró esta vez alzarse
con la estatuilla en una categoría donde este año también competía
otra cinta en español, La teta asustada, de la peruana
Claudia Llosa. La victoria de Campanella llega justo 25 años después
del Oscar a La historia oficial, de su compatriota Luis
Puenzo.
En la lista de los Oscar a mejor actor y actriz se inscribieron
por primera vez Sandra Bullock y Jeff Bridges. El sexagenario actor
se alzó por fin con la estatuilla en la que era su quinta
nominación, gracias al papel de cantante de country de capa caída en
Corazón loco. Bullock interpreta en El lado ciego a
una madre de la burguesía que acoge en su familia a un joven negro y
lo convierte en jugador estelar de fútbol americano.
Entre los actores de reparto, el austríaco Christoph Waltz coronó
el rosario de premios que lleva cosechados por su papel de nazi en
Ingloriosos bastardos, la única estatuilla de las ocho
nominaciones a que optaba el irónico film de Quentin Tarantino. Y en
el rubro femenino, Mo'Nique (Precious) venció a la española
Penélope Cruz. (SE).